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viernes, 7 de octubre de 2016

Tips para estudiar en el extranjero - ¿Cuánto gastaré el primer mes?

Ahora llegamos al tema más delicado que he tocado hasta el momento. Es uno que puede causar ansiedad, incertidumbre, y no importa lo que te digan los demás porque siempre se van a equivocar porque para cada quien es una experiencia diferente. Me refiero, claro está, a las finanzas.

Olvídate de la colegiatura y del boleto de avión. Esos temas ya los toqué con anterioridad y quiero creer que fui bastante clara con ellos (si me equivoco, no dudes en contactarme para más detalles). Hablo de los gastos del día a día, desde el transporte público pasando hasta la comida y, ¿por qué no? alguno que otro viajecillo por los alrededores. 

Como siempre, mi primera recomendación es que te informes sobre la ciudad y el país en el que planeas estudiar. Siempre puedes contactar a otros estudiantes que ya están en ese lugar, y no habrá nadie mejor que ellos para darte una idea de cómo son los precios. Incluso aquí, en los Países Bajos, no es lo mismo vivir en Delft que en Amsterdam, o en Utrech y Wageningen. 

Después viene un serio examen de autoconciencia en el que debes ser muy, muy honesto contigo mismo. ¿Qué cosas estás dispuesto a sacrificar en lo que te acostumbras a ese nuevo lugar? ¿Qué lugares quieres visitar? ¿Qué es lo que podrías comer? ¿Con cuánto dinero quieres llegar a fin de mes? ¿Piensas ahorrar? Una vez hecho esto, puedes poner manos a la obra.


Dineros, dineros, dineros.
Una de las recomendaciones con la que me topé varias veces es la de hacer un presupuesto mensual y prepararte con el equivalente que gastarás antes de iniciar el curso. Puedes ver las páginas de los supermercados locales para darte una idea de los precios de los productos que ofrecen, y hacer lo mismo con el transporte público. Incluso puedes preguntar a la institución en donde planeas estudiar por más información, y generalmente siempre tendrás una respuesta por parte de ellos. Por ejemplo, en Wageningen nos dijeron que presupuestáramos 880 euros mensuales para vivir cómodamente siempre y cuando nosotros preparemos nuestra comida, y que con eso incluso podríamos viajar algunos fines de semana dentro del país o incluso fuera. Algo así podrías hacer por tu cuenta. ¿Que planeas llegar 15 días antes del inicio de clases? Si sigues esta regla, necesitarías llevar el presupuesto de medio mes para sobrevivir.


Pues bien, ¡no la sigas!


Incluso así sale caro
Vamos a ser sinceros, siempre que llegas a un nuevo lugar gastas más en lo que te acostumbras al tipo de cambio. De manera inconsciente yo comparaba el euro con el peso mexicano y me decía a mi misma que ciertas cosas no eran tan caras cuando en realidad me robaban (¡ja!). O también porque necesitas comprar más cosas para aclimatarte a tu cuarto y hacerlo tu hogar. Si conseguiste un cuarto con cama, escritorio, cortinas y armario quizá quieras invertir en una bonita alfombra, o comprarte una mesa, o un sillón, o un televisor, etc. Si tu cuarto no tiene muebles, tienes qué comprarlos. Lo mismo va si planeas invertir en una impresora para tus trabajos de la universidad, y no hablemos de los útiles para cada una de tus clases. Los cuadernos por acá son ridículamente caros.

También tienes que invertir en los productos de higiene personal, o en prendas de vestir para el nuevo clima. No sé, incluso te parezca buena idea comenzar tu propio huerto y te compres unas cuantas macetas y semillas. El punto es que siempre terminarás gastando de más.

Si, casi nadie se acuerda que necesita
una toalla hasta que sale de bañarse D:
¿Qué más es un gasto? El desplazamiento de tu nuevo hogar a la universidad, tiendas, paradas de autobús, estaciones de trenes y áreas de recreación. En los Países Bajos tenemos la opción de andar en bicicleta para ir a todos lados, y si no me creen pregúntenle al chico que todos los días viaja de ida y vuelta desde Arnhem hasta Wageningen para asistir a la Universidad, pero no siempre es así. Si tienes la opción de que el país de destino tenga buenas ciclovías y si no te desanima usar este tipo de transporte, esta es una muy buena inversión aunque al inicio puede ser cara. Las bicicletas nuevas van desde los 200 hasta los 500 euros, y las de segunda mano varían desde los 35 euros (ruega porque no le falte nada), hasta los 150 euros (o está muy bien cuidada, o también te están estafando).

Típica imagen de un joven neerlandés camino a una fiesta.
Como se puede ver, la bicicleta es su mejor compañera.

En cambio, si tu única opción es el transporte público, prepárate porque en Europa es mucho más caro que en tu país de origen. Infórmate si existe algún bono por ser estudiante o similares, y aplica tan pronto como cumplas con los requisitos porque si no, tu dinero se irá como agua. Y no estoy bromeando.

También están los días de rebaja en el súper, que generalmente son los miércoles de cada semana. Como los jueves entra la mercancía fresca, a más tardar el miércoles debe salir la que llegó la semana pasada, por lo que las tiendas suelen bajar los precios. A veces vale la pena comprar en estos días, y a veces vale la pena buscarte un súper más barato, que los llega a haber. Si vienes a Wageningen te recomiendo que visites Aldi, es baratísimo aunque no tienen una gran variedad de productos como en Jumbo o Albert Heijn.


Si, ¿pero cuánto necesito?
Como mencioné arriba, todo depende de las circunstancias. Yo traje conmigo 550 euros y con eso pude vivir bien por medio mes. Por mis compras apresuradas tengo una de las cocinas más equipadas entre los estudiantes extranjeros (nada más me falta el horno, pero ya no queda espacio). Y también pude viajar a Ámsterdam y hacer kayak por los canales de Utrecht, pero también me cuidé de no gastar de más. Y agradezco que mi beca haya llegado en tiempo, porque ya estaba llegando a números críticos y estaba a punto de solicitar la ayuda de mis señores padres para comer.
Sí, es posible darse pequeños lujos. Ayuda también conseguir amigos
del lugar, ellos saben en dónde encontrar los mejores precios.

Menos mal que trabajé y ahorré durante un año para poder costearme ese primer mes :D Mientras tanto, mi consejo es que sigas tu instinto.

PD: también toma en cuenta que, entre más dinero tengas, más fácil será para tí el gastarlo. ¡Aguas!

viernes, 23 de septiembre de 2016

Tips para estudiar en el extranjero - Preparándose para dar el gran paso

Como mencioné en entradas pasadas, este blog no solo es para compartir experiencias, sino también para dar recomendaciones. Allá vamos con unas cuantas que debes tomar en cuenta mientras te preparas para estudiar y vivir en el extranjero. 

Supongamos que ya fuiste aceptado en la universidad, que ya tienes asegurado cómo es que pagarás tus estudios (becas, créditos, la ayuda de familiares y amigos, o un poco de todo), y que ya estás más allá que acá (en otras palabras, que ya estás seguro de que eso es realmente lo que quieres). Lo que tienes qué hacer es lo siguiente:



Para la Universidad:
Fechas, fechas y más fechas. ¿Ya revisaste su calendario y agendaste qué día debes enviar tus documentos? ¿Ya confirmas tu participación? ¿Ya avisaste de cómo pagarás tus estudios?


Visado
Este paso es crucial y de él dependerá si inicias bien o si todo se irá al carajo. Mantente INFORMADO y al día. Para estudiar en los Países Bajos tener una visa de residente temporal que DEBE TRAMITAR la Universidad. Sí, leíste bien. La visa no la tramitas tú, sino la entidad que te recibirá, quien debe enviar unos documentos firmados con tu puño y letra, así como una copia completa de tu pasaporte (en mi caso, todas las páginas) a las oficinas de migración. La respuesta les llega de dos a seis semanas, y es ahí cuando la Universidad te indica que debes obtener una cita en tu embajada más cercana para entregar la foto y que te tomen tus datos psicométricos. No, la visa no te la entregan ese día; eso depende de la embajada.

Debes tomar en cuenta que los documentos para solicitar la visa debes enviarlos en ORIGINAL a la Universidad. No copias, no fotos y no imágenes escaneadas, sino el original. Esto cuesta, y también tarda, lo cual dependerá de la compañía de  correo que decidas utilizar.


Lo que yo viví: apenas formalicé mi beca con CONACYT envié el documento que esta institución proporciona para que la Universidad supiera que estoy becada y, como la beca no cubre todos los gastos de inscripción ellos me enviaron una factura con la diferencia a pagar. Una vez que ellos recibieron el depósito me enviaron por correo electrónico los papeles para migración, los cuales yo imprimí, firmé y envié por servicio exprés via Fedex. Si, fueron casi $1000.00 MXN del puro envío, pero al menos aseguré que este les llegaba esa misma semana.

Wageingen UR me mantuvo informada de cuando dichos documentos se enviaron a migración y cuando se aprobó mi visa. Tuve la suerte de que la embajada me diera cita en tres días hábiles, y se me informó que la visa estaría disponible cinco días hábiles después. 

Tiempo total del proceso: pago + envío documentos + visa aprobada + visita embajada + entrega visa

Tt (en semanas) 1.5 + 1 + 2 + 1 + 1 = 5.5 

Ósease, poco más de un mes si te apresuras. 


Documentos oficiales 
Lo común es que la Universidad se asegure que tus estudios sean válidos (dígase que no estudiaste en una escuela patito y que te graduaste). Además del transcript de tus calificaciones también te pedirá el título universitario y un acta de nacimiento reciente. Todos ellos deben traducirse al neerlandés o al inglés, y los últimos dos deben estar apostillados. Si eres mexicano puedes revisar esta página, en donde además puedes consultar los montos del apostille del título. Para el acta de nacimiento el trámite debe hacerse en alguna de las oficinas de gobierno del estado en donde fuiste registrado, las cuales te dirán el costo del servicio (no pagues en línea).

La traducción del transcript y del título lo puedes pedir a tu Universidad directamente, o buscar un traductor acreditado (no, no puede ser tu amigo que sabe inglés a menos que cumpla con este último requisito). Este último también te puede servir para el acta de nacimiento. 

Radboud University me solicitaba enviar el título y el transcript traducidos y legalizados antes del 1 de junio, y estoy segura que otras universidades solicitan lo mismo. Con Wageningen UR este no fue el caso, pues ellos me esperaron hasta que me presentara físicamente con los documentos en mano (por eso también es buena idea llegar antes de la semana de inducción). Obviamente, si planeas enviar los originales (en este caso yo sugeriría una copia certificada y la traducción), debes asegurarte de que la compañía de paquetería sea segura y responsable (que no los vayan a perder, vaya), y también ser consciente de que esto también genera un gasto extra. 

Mi punto aquí es que debes mantenerte al tanto de los requisitos que pide la Universidad a la que planeas asistir. 


Renta de habitación y hospedaje:
No puedo asegurarte que esto aplique para todas las Universidades de los Países Bajos, pues afortunadamente solo tuve que lidiar con encontrar un lugar para estar en Wageningen. Nuevamente, el tiempo es la clave... así como el lugar que estés buscando. 

¿Cuál es tu presupuesto? ¿Qué tan lejos de la Universidad podrías vivir? ¿Qué facilidades consideras tener? ¿Quieres tener acceso al transporte público a menos de trescientos metros?

Una vez que has pagado la cuota de inscripción a Wageningen UR, la Universidad le envía tus datos a la agencia Idealis, quien se encarga de rentar la mayor parte de los cuartos en esta pequeña ciudad universitaria. Y aquí todo es por subasta. ¿Qué encontraste un cuarto muy coqueto en el centro a muy buen precio que tiene baño y cocina incluídos? Prepárate, porque a menos que hayas sido de los primeros en meter tus datos en la lista de la agencia, no va a ser tuyo por mucho que esperes que así sea. Quizá tengas que conformarte con un cuarto en donde compartes baño y cocina con otras siete personas en el mejor de los casos (veinte en el peor), o encuentres un self-contained a un precio bastante alto. Idealis maneja dos tipos de habitaciones, con muebles (cama, escritorio, cortinas y lámparas y armario) o sin ellos (nada de lo anterior). 

También puedes probar suerte con la agencia DUWO (esta se encarga del acomodo de estudiantes en varias ciudades de los Países Bajos, así que si tu destino no es Wageningen igual puedes mirar en ella), la cual regenta el complejo de Student Plaza que se encuentra enfrente del edificio de la biblioteca. Los cuartos son más o menos amplios y tienen su propio baño y cocina, pero obviamente son más caros... y estos vienen sin nada de mobiliario (bueno, el retrete, lavabo y alacena sí, pero lo demás no). Ni siquiera piso, que es algo que Idealis sí ofrece en todos sus cuartos, aunque bien puedes comprar uno barato en la ciudad de Ede o uno más o menos caro en Gamma. 

¿Qué te recomiendo yo? Que tan pronto como sepas que sí te irás a estudiar al extranjero empieces a buscar opciones. En Wageningen hay un grupo de Facebook en donde todos los estudiantes publican cosas en venta (hay muebles a precios ridículamente bajos y bicicletas ridículamente caras), cuartos en renta y a veces fiestas. Si te interesa alguno de los que se ofrecen, puedes contactar directamente con la persona y tener una entrevista por Skype para que ambos vean si son compatibles o no. Pero ojo, que entre más cerca estés del inicio de las clases, más gente habrá buscando acomodo. No por nada a esta época se le llama el roomhunting. 

Y si de plano no encontraste ningún lugar para estar antes de que comiencen tus estudios (pudiera ser que el cuarto te lo vayan a dar hasta octubre, por ejemplo), puedes hablar directamente con la Universidad explicándoles el problema y ellos te conseguirán una habitación de hotel disponible a un precio mucho más bajo que si tú lo buscaras por tu cuenta. También está la opción del Shortstay o Airbnb (si apenas se van a inscribir a esta agencia, por favor usen este enlace; mi bolsillo y el suyo lo agradecerán).

Nota importante: la Universidad NO se encarga de buscarte alojamiento; ese corre por tu cuenta. Y debes asegurarte que en dondequiera que elijas rentar (menos en Airbnb y Shortstay), deben darte un contrato con el cual podrás inscribirte en la municipalidad. 



Planeando el traslado:
Nunca está de más el hacer un itinerario y después elegir cuál es el que mejor calza a tus intereses. ¿A qué aeropuerto llegarás? ¿Qué tren o trenes tomarás? ¿Cuál es el costo de todo ello? ¿Qué tanto tiempo te tomará? ¿Irás solo o alguien más planea acompañarte?

El boleto de avión
Recuerda que entre más pronto sea el viaje, más costoso será el boleto de avión. A veces conviene buscarlos a media noche los lunes en la madrugada, utilizando un navegador en modo de incógnito y borrando las cookies cada dos por tre (sí, se supone que así salen más baratos). A veces conviene buscar vuelos con escalas. Pero casi nunca conviene buscar el viaje de ida solamente, pues llega a salir más caro que el de ida-vuelta. Lo sé, lo intenté hacer.

Si vas becado, cerciórate qué es lo que cubre y lo que no cubre tu beca. ¿Está incluído el vuelo? Si es así, ya la hiciste, pues solo tienes que enviarles una imagen escaneada de la misma y darles la fecha de salida y el lugar al que quieres llegar. Si no... vale, no todo está perdido aunque sí será más complicado. 

Quizá no lo sepas, pero existe un Programa de Facilitación de Traslados Internacionales para Estudiantes ofrecido por la Organización Internacional para las Migraciones. Puedes ver la información completa aquí, y la gran ventaja de este programa es que los vuelos son significativamente más baratos que si los compras por tu cuenta. Eso sí, debes hacerlo al menos con un mes de anticipación a tu viaje, tener contigo la carta de aceptación de la universidad, tu visa (si no cuentas con esta última, puedes enviar una carta compromiso), y llenar su formulario en línea. Así de fácil.


El tren y el bus
Tanto si eres de los afortunados que vivirán en Amsterdam como si no, esta información te será de utilidad. En el lobby del aeropuerto, así como en la gran mayoría de las estaciones de trenes, existen unas máquinas amarillas en las que puedes cargar tu tarjeta del transporte público (la OV-Chipchard) y comprar una. Si no, puedes pedirlas en los centros de información de trenes. Con una tarjeta de débito (esto es importante, pues no me dejó pagar con tarjetas de crédito), puedes cargarles saldo. Lo recomendable es que sean más de 20 euros, pues este es el tope mínimo para que te deje subirte a cualquier tren. En el mismo aeropuerto puedes ver qué tren te lleva a tu destino y debes dirigirte al andén correspondiente.

Recuerda siempre hacer check-in y check-out de los trenes tanto en el punto de inicio como el final de tu recorrido. Lo mismo pasa con los buses. 

Nota importante: lo más recomendable es que te hagas de una OV-Chipcard tan pronto como llegues, pues de otro modo el transporte te será más costoso. Las maquinitas que mencioné antes solo proporcionan la tarjeta anónima, pero también puedes pedir una en esta página, la cual será personal. Si eres estudiante, tienes un DigiD y una tarjeta personal, puedes pedir el paquete para estudiantes al gobierno, el cual te da descuento en el uso del transporte público. 



Creo que es todo lo que deberías considerar arreglar antes de tu viaje a los Países Bajos. Si tienes cualquier duda, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

lunes, 29 de agosto de 2016

Finalmenta, ¡Holanda!


Pues aquí estoy, dando señales de vida una vez más. ¿Recuerdan que dije que este blog sería algo así como mi bitácora de viaje? Creo que estoy un poco desfasada con esa idea -.-

Llegué al aeropuerto de Schiphol el 16 de agosto (sí, mañana harán dos semanas) y lo primero que hice después de pasar la aduana y recoger mis maletas, fue comprarme una OV-chipcard anónima para poder viajar en tren hasta Wageningen, que es en donde se encuentra la universidad que elegí. Pues bien, tal y como temía me perdí. En lugar de tomar un tren con rumbo a Nijmegen (es el destino final, pasa por Ultrech y Ede-Wageningen), me subí a uno que me iba a llevar a Haarlem. 

Afortunadamente me di cuenta cuando todavía estaba en Amsterdam e hice el traspaso de tren, pero el punto es que comenzamos con buen pie. 

Recomendación: fijarse y revisar las veces que sean necesarias que el tren en el que te vas a subir pasa por tu destino. No, no importa que estés en la estación correcta, cerciórate que el tren también es el correcto. 

Las he visto llevando a dos niños atrás
y uno más sentados delante de ellas.
Tal y como imaginaba, el choque cultural sigue siendo interesante. En primer lugar tenemos el uso de la bicicleta. Al menos para mí, el hecho de usar una bicicleta en México como medio de transporte y no de recreación, es un tanto peligroso. Los automovilistas no te respetan, los buses te embisten, los peatones invaden los pocos carriles de bicis, dichos carriles están mal planeados... Aquí, sin embargo, hay una vía específica para bicicletas, y todo el mundo usa una. ¡He visto madres cargando a todos sus hijos en una!

Luego está mi pequeño estudio compartido. Cuando abrí la puerta ese primer día, emocionada porque iba a conocer el lugar en el que todavía planeo vivir durante dos años, me encontré con un cuarto casi casi en obra negra. Resanador en las paredes, cal en el piso, y ni siquiera había luces en el techo. Lo único que estaba terminado era el baño y creo que solo por eso no lloré ese primer día. Hoy por hoy ya tengo una cocina funcional con un horno de microondas y varias cacerolas, así como dos parrillas eléctricas; mi cama, un escritorio, cortinas y una lámpara en el techo porque la instalación de la otra no funciona.

Vista desde otro ángulo
La flamante habitación ese primer día
Un paréntesis aparte lo merece el piso. En México la mayoría de los pisos en las habitaciones son de azulejos o de concreto aplanado y cubierto con pintura. Los que no, están cubiertos con mármol o alfombra. Y los menos son de madera y vinil. Pues bien, en esta parte del mundo lo común es tener de estos últimos. Y sí, nos gastamos un dineral en comprar 18 m2 de madera porque era el más barato, dicho sea de paso. Ah, los costos de vivir en el primer mundo y enfrente de la Universidad  :(

La vista desde la ventana lo vale
todo.

Para no contar más pormenores, lo que hice en esos primeros días fue registrar mi llegada a la Universidad, comprar una bicicleta como de quinta o sexta mano (para la basura, diría una amiga por acá), inscribirme a la Municipalidad para que me den mi permiso de residencia temporal, comprar una cama y utensilios de cocina, pintar la habitación, poner las cortinas y las lámparas. Ah, y arreglar el internet. Sí, en ese orden. Sí, lo hice yo misma. Sí, estoy orgullosa de lo que logré (?).

También participé en la semana de inducción que organizó la Universidad para los alumnos de nuevo ingreso. Fue fantástica, conocí gente e hice buenos amigos de todos los continentes excepto la Antártida por obvias razones, pero creo que ese evento se merece una entrada por sí mismo. Wait for it. 

Por último, me gustaría dejarles algunas imágenes de la preciosa Wageningen. Es un pequeño lugar en el corazón de los Países Bajos, en donde no tenemos ni siquiera una estación de tren (la más cercana está en Ede), mucho menos un aeropuerto. Sin embargo, aquí se encuentra la mejor Universidad del país y yo vivo enfrente de ella, y fue también aquí en donde se firmó la liberación de los Países Bajos después de la Segunda Guerra Mundial. Un lugar con historia, vamos. 


La Iglesia, corazón de la ciudad

Un día por el centro

Wageningen UR por la noche

Hotel en donde se firmó la liberación