viernes, 9 de diciembre de 2016

Sinterklaas - Dutch culture

Con esta entrada quiero inaugurar una nueva sección en el blog: la cultura en los Países Bajos. A veces es tan parecida a lo que veo como me imaginaba que sería que no le doy más vueltas al asunto y me limito a aceptarla. En otras ocasiones me sorprende más lo que mis compañeros internacionales tienen qué decir acerca de la propia que la cultura de este país pasa a segundo plano (porque ya he aplicado muchas veces la primera opción). Pero también están aquellos guiños que se salen por completo de lo que ya es mi día a día.

Antes de venir a los Países Bajos tenía formada una idea de lo que era Sinterklaas. Para mí, ese no era más que el nombre neerlandés de San Nicolás a.k.a. Santa Claus, el mismo que entrega regalos a los niños en México el 24 de diciembre de cada año (aunque en algunas familias mexicanas los regalos los trae el Niño Jesús, pero eso es tema aparte). Pues bien, sí que es Sint Nicolaas, cuyo nombre de modificó a Sinterklaas, pero no es viejo bonachón venido del Polo Norte que aparece cada navidad. Para empezar, Sint es un hombre delgado que tiene un caballo blanco llamado Amerigo, se viste con ropas de obispo, y lleva capa y estolas de color rojo; se ayuda de un cayado dorado y es acompañado por los Zwarte Pieten.

Sí, lo mejor es que me vaya olvidando de los elfos -.-

Y ahora seguramente me dirán que esta tradición no es tan diferente. Venga, que si nos ponemos a pensar es raro imaginar renos en países de clima tropical y a un hombre de barriga prominente entrar a través de la chimenea de un hogar que no tiene chimenea. Pues bien, aquí no acaba la cosa. Los regalos no se entregan en la víspera de la navidad, ni en la navidad propiamente dicha, sino el 5 de diciembre en la víspera de San Nicolás. Y Sint no pasa la mayor parte del año en un clima nórdico como estamos acostumbrados a creer. No, qué va, porque él vive en España y llega a Holanda en un barco de vapor (?) a mediados de noviembre.


¿Recuerdan el mito del pedazo de carbón si el niño se porta mal? ¿O que de plano no recibirá nada por no haber sido un buen niño? Pues aquí el castigo es que uno de los Pieten te meta en un saco y te lleve con ellos de vuelta a España. Una amiga mexicana comentó que en ese caso ella ha sido una chica muy mala con la esperanza de tener un viaje gratuito a España, aunque parece que no funcionó porque sigue aquí, en cuanto escuchó de esta curiosa tradición.

Con la llegada de Sinterklaas las tiendas comienzan a ofrecer unas deliciosas galletas de canela (pepernoten) que son la onda acompañadas de chocolate caliente o café. Y me han contado que, de acuerdo con la tradición, los niños dejan un zapato con su lista de deseos dentro y una manzana para que coma el caballo blanco de Napoleón Sint antes de dormir. Al día siguiente, si todo marcha bien, al despertar se encontrará con un obsequio y la inicial de su nombre hecha de chocolate.


En esta ocasión mis amigos del grupo que formé en la semana de inducción y yo organizamos una pequeña cena en donde también hicimos un "Sint secreto". Le compramos algo a la persona que nos tocó al azar y le escribimos un bonito poema, y al final recibimos una preciosa letra de chocolate por parte del anfitrión que prestó nuevamente su casa para el evento.

Sí, cenamos comida china en Sinterklaas.
Mi regalo de Sinterklaas :)


¿Lo bueno de ser mexicana y estar en los Países Bajos? ¡Qué este año tendré Sint y Santa!

domingo, 6 de noviembre de 2016

Magia Vikinga - Reseña

Sinopsis

Con diez años, se suponía que había llegado el momento para que Thora fuera capaz de realizar su transformación en una forma animal. Sin embargo, la pequeña hija del brujo Runolf sabía que los conjuros no eran lo suyo y, aparte de un frío espantoso, no esperaba experimentar nada más aquella noche. Pero cuán grande será su sorpresa cuando Oddo, el hijo del granjero Bolverk, interrumpa su ritual para pedirle ayuda: quiere fabricar una runa mágica para hacerse con el cariño de su padre.

Juntos intentarán el hechizo. Lo que desconocen es que un pequeño error puede convertir un inofensivo acto de magia blanca en un auténtico maleficio. 

Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, me gustaría hacer un hincapié respecto a esta trilogía. Hace unos días me paseaba por una tienda de segunda mano que hay en Wageningen y por casualidad me topé con este libro, lo cual me llenó de verdadero gusto ya que mi padre me regaló La runa secreta cuando tenía aproximadamente 9 años. Me trae gratos recuerdos y mucha nostalgia, en especial porque en su momento presté los tres libros (dos de los cuales me costaron sudor y lágrimas de conseguir), y el desgraciado nunca me los dio de vuelta. Así de mala es la gente, vamos, que ni los libros retornan ¬¬.
Magia Vikinga es una trilogía de libros cuyos títulos son La runa secreta, El hechizo del lobo y El país del hielo. Ambientada en la Noruega medieval, en donde era común que los vikingos buscaran ganarse la vida a bordo de drakkares asaltando aldeas indefensas, la trilogía se enfoca en las aventuras de Oddo el hijo de Bolvek el Bramador, y Thora la hija de Runolf el Hacedor de Runas. Los dos se encuentran en una situación bastante particular, pues son todo lo contrario de lo que su familia espera de ellos: Thora es la única integrante de una familia de magos incapaz de hacer magia, y Oddo es un completo inútil en las labores de la granja. A todos nos ha pasado que no encajamos en nuestras familias, pero esto es más... complicado.

Esto ha hecho que ninguno de los dos niños encaje entre los suyos, haciendo que se retraigan en sí mismos y que nada más esperen el momento en que sus imperfecciones salten a la vista. Una noche, sin embargo, mientras Thora se ve obligada a pasar las horas sentada sobre la tumba del abuelito para lograr el cambio de forma, Oddo la espía por accidente y casi se cae de bruces al descubrir que un fantasma intenta llamar la atención de la muchacha sin que esta pueda verlo. Alrededor de ella también hay un fuego sobrenatural y él se siente extrañamente atraído hacia la magia. Es aquí en donde comienza su historia.


        —Ah, eres tú —dijo la chica—. ¿Qué te hace tanta gracia?
      —Tú —contestó Oddo—. Llevas la capa torcida y creías que yo era un fantasma, pero cuando había un fantasma de verdad que te tocaba y te hablaba, ¡no lo has visto!
        La muchacha lo miró furiosa y arrojó la capa al suelo.
        —¡Cuidado! —exclamó Oddo—. ¡Se va a quemar!
       —Ja, ja —soltó Thora con sarcasmo—. Te ríes de mí porque soy una bruja. Y hablas de fuego y fantasmas… Bueno, pues no te creo.
       Le volvió la espalda y se sentó. Oddo la miraba.
        —Hay un fuego alrededor de ti —dijo señalándolo—. ¿No lo ves?


Aunque esta es una novela de fantasía no nos encontramos con animales mitológicos ni con estallidos de colores y la creación de cosas maravillosas. La magia que aparece es simple, pero no por ello menos importante. Sabemos, por ejemplo, que la abuelita de Thora es capaz de tejer capas que protegen a un hombre de morir ahogado en el mar, que su madre puede leer la buenaventura y que su padre es hábil tallando runas poderosas para proteger del peligro y dar la buena suerte. Algunos de sus hermanos hacen el cambio de forma, crean animales a partir de ramitas y hacen que florezca todo un bosque al tocar cualquier cosa hecha de madera.

Y de Oddo... bueno, de entrada sabemos que Bolvek odia todo lo que esté relacionado con la magia, creyendo que en la vida solo cuenta lo que se hace a partir del trabajo duro. Esto no sería un problema si su hijo no fuera un muchachito enclenque a quien le cuesta trabajo hasta talar el árbol más raquítico de la región y que se lastima cada dos por tres cuando se trata de arar la tierra. Peor todavía: Oddo puede hablar con los animales y controlar el clima, pero por miedo a la ira de su padre prefiere ocultar sus habilidades.


¿Qué es lo que me gustó?
La simplicidad con la que se describen las cosas, sin hacer hincapié ni en lo normal ni cuando las cosas se salen de control. De entrada nos vemos sumergidos en lo que sería la vida en una granja y los problemas con los que sus habitantes se enfrentan, y en lo que sería vivir con un grupo de personas que no se preocupan ni por su apariencia, ni por su higiene ni tampoco por lo que van a comer ese día. Recuerdo que en su momento me sentí encantada de conocer lo que pudo haber sido el estilo de vida de los vikingos y darme cuenta de que no era muy diferente a cualquier otro. Vamos, que yo me los imaginaba rudos e intrépidos navegantes, hombres y mujeres decididos y sin miedo tipo la serie Vikings o los que describen en Leif, el hijo de Erik (vaya, no puedo creer que a esa edad me haya leído también ese libro). Pues bien, varios de los personajes que tenemos aquí son gente más bien tranquila que se limita a cuidar de sus familias y no se meten con nadie.

También está el pequeño alfabeto futhark (o rúnico) que viene al final de cada uno de los libros junto con su contraparte en el alfabeto latino. ¡Pasé horas escribiéndole mensajes secretos a mi hermana sin que mis padres supieran de qué estábamos hablando!

No tengo mucho qué comentar respecto a los personajes, pues al ser un libro muy corto en donde aparece un montón de gente (tan solo en la casa de Thora viven diez personas), no tenemos la oportunidad de conocerlos a fondo. Sin embargo, sí puedo decir que aunque al principio parece que tenemos arqueotipos (la madre bonachona, la hermana incómoda, el padre enojón y los vecinos alegres), con unas cuantas líneas descubrimos que adentro hay más de ellos de lo que podemos ver a simple vista. He de decir que mi personaje favorito es Thora, quien tiene mucho sentido común y por grande que sea la adversidad no se da por vencida. Ojalá hubiera más gente como Thora. Aunque no tiene ni pizca de talento mágico natural, es muy buena aprendiendo cosas y no descansa hasta que finalmente encuentra algo en lo que sobresale.


         —¡Uaggh… qué peste! —gritó Astrid cuando penetró a zancadas en la estancia—. ¿De quién es este hechizo?
           Se quitó la capa y agitó la mano hacia los vapores que se elevaban del caldero.
           —¡No es un hechizo! ¡Es la cena! —chilló Harald, muy alegre.
           —Oh —dijo Astrid—. Thora está cocinando. Debí imaginarlo.
         —Tienes suerte de que aquí cocine alguien —murmuró Thora—, aunque sólo sea corteza de pino y algas. ¡A ver si un día lo intentas tú!


Oddo también me fue agradable, quizá porque conecté más con él en su momento, pues no tiene tanto sentido común y vive temeroso de hacer enfadar a su padre sin poder darse cuenta de que este lo ama de verdad, solo que le irrita lo inútil que es. Sí, me recordó a mi misma cuando me sentía mal porque algo no me saliera después de haberles prometido a mis padres que lo haría. Sin embargo, y al igual que Thora, está dispuesto a salir de su zona de seguridad para embarcarse a la aventura cuando la situación así lo amerita. Tiene miedo, sí, pero no deja que este sea el que decida todo el curso de su vida.

Es interesante ver cómo van creciendo a lo largo de la trilogía, como comienzan a darse cuenta de que no hay límites cuando se proponen algo en conjunto. Y también como aceptan la idea de que no son lo que su familia espera de ellos, pero que de alguna forma son el eslabón que hace falta para que las cosas marchen de la mejor manera.

Lo recomiendo. Es una lectura ágil y rápida que te lleva a descubrir un mundo más como el nuestro, en donde más allá de la magia lo importante es saber hasta dónde estás dispuesto a arriesgarte para descubrirte a tí mismo.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Génesis - Reseña

Sinopsis

En un mundo de fantasía distópico, los Senoca, el pueblo del mar, han sido esclavisados por los Dioses Áureos y viven encerraldos dentro de los límites del Confín con un sólo propósito: producir para sus amos o morir.

Kyra, una joven de 17 años, es seleccionada junto a otras jóvenes y llevada ante ellos, por lo que su hermano Ikai removerá cielo y tierra para encontrarla. Lucharán por sobrevivir y escapar, enfrentándose a una sociedad construida para servir a sus amos y a los propios Dioses en su morada eterna. 


...No sé muy bien como comenzar esta reseña. En primer lugar, admito que la portada me parece preciosa. El contraste del fondo ocre con los tonos amarillos y naranja es simplemente llamativo y espectacular, mucho mejor que la que tiene ahora en Amazon. Pero no, no fue esa la razón por la que me hice de este libro.

La primera vez que leí a Pedro Urvi fue porque Amazon me ofreció una copia gratuita del primero de sus libros, Marcado, con el que inicia su trilogía de El enigma de los Ilenios. Para qué decirlo, me atrapó con la sinopsis y como acaba de pescar una oferta similar para leer el Prisma Negro (el cual, por cierto, me encantó), decidí darle una oportunidad. 

Podría explayarme en esta primera trilogía, y puede que lo haga en un futuro no muy lejano o puede que no si me gana la vagueza, quién sabe, pero ahora estoy hablando de Génesis. Una historia que tiene una sinopsis que te atrapa y más si es que ya te leíste la primera trilogía de este autor, y un prólogo que a grandes rasgos me gustó. Tiene todos los elementos de una historia de fantasía que se precie, con una chica en apuros y un joven apuesto y valiente dispuesto a arriesgar la vida por rescatarla, un mundo distópico en donde casi todos son esclavos y siguen normas un estricto sistema social, y seres capaces de hacer magia.

Antes que nada, debo decir que esta es la primera reseña negativa que hago y me sabe mal, porque sé lo que es esforzarse para escribir una historia que sabes que tienes qué contar. Yo nunca he publicado nada, así que se me hace injusto desprestigiar la obra de Pedro Urvi cuando es evidente que ha luchado por mostrarle al mundo su trabajo, pero tampoco puedo quedarme callada. Que quede claro que no quiero ofender a nadie ni herir sensibilidades, pues al final de todo cada quien tiene sus gustos y esta es solo mi opinión.


¿Qué es lo que me gustó?
Como ya mencioné, Génesis tiene los ingredientes necesarios para, de haberse usado de forma correcta, resultar en algo muy bueno. La premisa promete a pesar de que ya sido explotada en otras historias. ¿Que los esclavistas son los propios Dioses? ¡Maravilloso, divinidades crueles y narcisitas! Por no mencionar el intrincado sistema que hace que las cosas funcionen en este mundo inventado, en donde los Ojos de Dios se encargan de hacer cumplir la ley de los Áureos y los humanos están divididos en jerarquías de acuerdo con su posición social y las de sus padres. Un Estado totalitario, pues, que está bastante bien construído. 

Me encantó la idea de que todos los humanos, sin importar el cargo que ostenten dentro de su sociedad, son esclavos, y como tal se les aplica la misma regla básica: o son útiles o mueren. Brutal y utilitarista, sin andarnos a medias tintas. La desobediencia a los designios de los Dioses se castiga con la muerte sin juicios de por medio ni demás consideraciones, así seas el hijo del Regente de la Primera Comarca. Y como buenos esclavos, nadie puede salir fuera del Confín, por lo que están atrapados durante toda su vida sin posibilidad de escapar, a menos que los Dioses decidan llamarlos a la Ciudad Eterna.

También hay muchos giros argumentales imprevistos, de esos que sorprenden positivamente, y no puedo dejar de mencionarlos. Es refrescante ver lo bien construído que está este mundo, porque en ideas Pedro Urvi no se queda corto, y lamento que no haya habido un mapa para que el lector pueda situarse, o al menos imaginarse, por dónde van pasando los personajes. Eso hubiera sido la guinda del pastel creo yo. Sobre todo me gustó la concepción de la Ciudad Eterna y de cómo funcionan las cosas allí.

Sí, francamente tiene muy buenos elementos. Una lástima que no hayan sido suficiente para rescatar esta historia.


¿Qué es lo que no me gustó?
Pues bien, hay varios elementos por lo que esta reseña será mayoritariamente negativa. La primera es el estilo narrativo. Pedro Urvi utiliza bastantes adjetivos para describir las cosas y adorna mucho las palabras. La narración fluye pesada y a veces se torna difícil de comprender, pues utiliza palabras rebuscadas para describirte algo tan simple como que una persona es bella, que alguien es ágil, o que la deslumbrante ciudad te deja con la boca abierta. Tan sencillo que hubiera sido, para él y para el lector, usar un vocabulario más de uso diario.

La segunda razón son los errores ortográficos y gramaticales. Comas y puntos que cortan o alargan ideas de manera innecesaria, causando más confusión; repetición de sustantivos al por mayor cada pocas líneas y partes en donde al autor se le olvida cerrar un diálogo con el guión largo. A algunos esos errores les podrán parecer poca cosa y no les dificultará la lectura, a otros no. En fin, gustos.

Y ahora sí llegamos al gran fallo de la novela. Algo tan básico que hizo que me tomara un largo receso de su lectura (creo que fue más que un año, no lo recuerdo bien), porque me frustré lo suficiente para dejar de lado una novela. Y aquellos que me conocen, saben que eso es muy, muy raro, por muy pesada o mala que me parezca un libro.

Me refiero a los personajes. Son esteriotipados, planos, inmóviles y hay muchas incongruencias en ellos. Sí, esos personajes que debieron serme entrañables y a los que yo debí acompañar con gusto en su aventura, pero que encontré molestos e incluso odiosos. No me aportaron nada, y creo que eso es lo más trágico que tiene la novela, y sobra decir que no le tomé cariño a ninguno de ellos. Es como si cada personaje tuviera un papel que interpretar y ya está, no existe esa pequeña evolución que tanto he alabado en mis reseñas anteriores, lo que es una completa lástima porque el argumento de Génesis bien podría haber sido algo formidable incluso con sus fallos gramaticales si los personajes hubieran estado mejor construidos.

Hablaré de Kyra, a quien su hermano adora y cuya llamada marca el parteaguas de Génesis. Siendo sincera, no hay un personaje más odioso que Kyra en todo el libro. Ni siquiera los antagonistas. Es una bocazas que se las da de rebelde y antisistema que, además, actúa sin pensar solo porque la ira guía sus acciones la mayor parte de las veces. He de admitir que muchas veces deseé que alguien le diera una buena paliza para mandarla callar o al menos le enseñase moderación, pero no. Y no es que esté mal ser una rebelde antisistema y bocazas, es que también tienes que saber cuándo sí, y cuándo no, puedes comportarte como tal.

Ikai me cayó mejor, pues se me antojó un personaje más realista y menos plano, pero también tuvo sus fallos. ¿Cómo es que tiene un léxico tan elaborado si, para empezar, es hijo de dos campesinos y no sabe ni reconocer las letras que conforman su nombre? Es un prodigio como cazador y como tal sabe usar el cuchillo y seguir pistas, y en general es inteligente, pero también tiende a caer en muchos estereotipos.

Y están las interacciones con los otros personajes. Diálogos rebuscados, escenas vagas, y amistades irrompibles forjadas de escuetos diálogos y situaciones que no me convencieron para nada. Como cuando spolier Adamis dice a Kyra que haberla conocido le ha hecho darse cuenta de lo que sufren los esclavos. ¡Y un cuerno! ¿Por qué eso no se lo enseñó Arga, con quien parece tener una buena amistad y en la que SÍ confía y quien también es una esclava? Si yo hubiera sido él, el haber conocido a Kyra me habría hecho darme cuenta de lo faltos de sesera que pueden ser algunos esclavos spolier. Repeticiones como "Debo sobrevivir y/o ser valiente" pierden sentido cuando quien las dice evidentemente está arriesgando el cuello por meter una y otra vez la pata.

Pero bueno, que la interacción entre Kyra y Adamis es interesante y pudo ser tratarse con mucha profundidad para comprenderlos mejor a ambos, pero en realidad solo fue algo pasajero que tenía qué pasar para que la historia funcionara. Nos quedamos incluso con un síndrome de Estocolmo mal aplicado. Eso sí, al final Adamis está súper convencido de que sus ojos se abrieron solo por conocer a Kyra y haber sido insultado por ella spolier llegando al punto de arriesgar su vida solo porque... porque ahora los esclavos le caen bien (?) spolier. Sí, muy ideal todo, pero también forzado porque no se dan los elementos para que esto parezca natural. Ah, spolier y me olvidaba del Dios malo en turno que odia al bueno porque así tiene que ser. No hay una razón para odiarlo, simplemente lo dia. Fenomenal ¬¬spolier.

También tenemos situaciones que escapan a la lógica,pero que deben ser así para que las cosas funcionen. Por ejemplo, si los Senoca fueron esclavizados mil años atrás y deben servir a los Dioses Áureos, quienes los han limitado en todo sentido, ¿por qué permitieron que siguieran creyendo en la Madre Mar y el Padre Luna? ¿No hubiera sido más fácil erradicar su religión para asegurarse la completa sumisión del pueblo? Y si es lo que intentaro, que no lo creo, ¿cómo es que esa religión sobrevivió? Sí, entiendo que los Senoca se aferran al recuerdo del mar y lo que esto representa para ellos, pero eso no habría sido suficiente si sus amos hubieran decidido imponer un nuevo sistema teológico que sustituyera al pasado a la fuerza. Además, así los Dioses Áureos se hubiera asegurado una sumisión absoluta, sin ideas de libertad ni nada de eso. Porque si los Dioses deciden que tu lugar en este mundo es el de ser esclavo, ¿quién puede contradecir su palabra? El Deus ex machina en muchos de los momentos clave de la historia son tan irreales como que un platillo volador se estacione sobre el edificio de Forum en Wageningen University y un marcianito color naranja me salude desde él.

Y como esa hay más irregularidades, pero ya me dio pena seguir destripando el libro.



¿Lo recomiendo?
Hum... la verdad no lo sé. La premisa es interesante, pero considero que este libro no debería considerarse acabado, sino más bien un borrador. Le hace falta perfilar mejor a sus personajes y darle una revisada al estilo y a la ortografía, porque cuando te encuentras un libro que te venden en Amazon, sin importar si está autopublicado, esperas el resultado final y no un paso intermedio. Ejemplo de ello son la saga de La Flor de Jade, Anatema, Los Ángeles de la Torre y La Hora Sexta, y aunque también tienen alguno que otro error, estos no son tan importantes como los que mencioné arriba. 

viernes, 7 de octubre de 2016

Tips para estudiar en el extranjero - ¿Cuánto gastaré el primer mes?

Ahora llegamos al tema más delicado que he tocado hasta el momento. Es uno que puede causar ansiedad, incertidumbre, y no importa lo que te digan los demás porque siempre se van a equivocar porque para cada quien es una experiencia diferente. Me refiero, claro está, a las finanzas.

Olvídate de la colegiatura y del boleto de avión. Esos temas ya los toqué con anterioridad y quiero creer que fui bastante clara con ellos (si me equivoco, no dudes en contactarme para más detalles). Hablo de los gastos del día a día, desde el transporte público pasando hasta la comida y, ¿por qué no? alguno que otro viajecillo por los alrededores. 

Como siempre, mi primera recomendación es que te informes sobre la ciudad y el país en el que planeas estudiar. Siempre puedes contactar a otros estudiantes que ya están en ese lugar, y no habrá nadie mejor que ellos para darte una idea de cómo son los precios. Incluso aquí, en los Países Bajos, no es lo mismo vivir en Delft que en Amsterdam, o en Utrech y Wageningen. 

Después viene un serio examen de autoconciencia en el que debes ser muy, muy honesto contigo mismo. ¿Qué cosas estás dispuesto a sacrificar en lo que te acostumbras a ese nuevo lugar? ¿Qué lugares quieres visitar? ¿Qué es lo que podrías comer? ¿Con cuánto dinero quieres llegar a fin de mes? ¿Piensas ahorrar? Una vez hecho esto, puedes poner manos a la obra.


Dineros, dineros, dineros.
Una de las recomendaciones con la que me topé varias veces es la de hacer un presupuesto mensual y prepararte con el equivalente que gastarás antes de iniciar el curso. Puedes ver las páginas de los supermercados locales para darte una idea de los precios de los productos que ofrecen, y hacer lo mismo con el transporte público. Incluso puedes preguntar a la institución en donde planeas estudiar por más información, y generalmente siempre tendrás una respuesta por parte de ellos. Por ejemplo, en Wageningen nos dijeron que presupuestáramos 880 euros mensuales para vivir cómodamente siempre y cuando nosotros preparemos nuestra comida, y que con eso incluso podríamos viajar algunos fines de semana dentro del país o incluso fuera. Algo así podrías hacer por tu cuenta. ¿Que planeas llegar 15 días antes del inicio de clases? Si sigues esta regla, necesitarías llevar el presupuesto de medio mes para sobrevivir.


Pues bien, ¡no la sigas!


Incluso así sale caro
Vamos a ser sinceros, siempre que llegas a un nuevo lugar gastas más en lo que te acostumbras al tipo de cambio. De manera inconsciente yo comparaba el euro con el peso mexicano y me decía a mi misma que ciertas cosas no eran tan caras cuando en realidad me robaban (¡ja!). O también porque necesitas comprar más cosas para aclimatarte a tu cuarto y hacerlo tu hogar. Si conseguiste un cuarto con cama, escritorio, cortinas y armario quizá quieras invertir en una bonita alfombra, o comprarte una mesa, o un sillón, o un televisor, etc. Si tu cuarto no tiene muebles, tienes qué comprarlos. Lo mismo va si planeas invertir en una impresora para tus trabajos de la universidad, y no hablemos de los útiles para cada una de tus clases. Los cuadernos por acá son ridículamente caros.

También tienes que invertir en los productos de higiene personal, o en prendas de vestir para el nuevo clima. No sé, incluso te parezca buena idea comenzar tu propio huerto y te compres unas cuantas macetas y semillas. El punto es que siempre terminarás gastando de más.

Si, casi nadie se acuerda que necesita
una toalla hasta que sale de bañarse D:
¿Qué más es un gasto? El desplazamiento de tu nuevo hogar a la universidad, tiendas, paradas de autobús, estaciones de trenes y áreas de recreación. En los Países Bajos tenemos la opción de andar en bicicleta para ir a todos lados, y si no me creen pregúntenle al chico que todos los días viaja de ida y vuelta desde Arnhem hasta Wageningen para asistir a la Universidad, pero no siempre es así. Si tienes la opción de que el país de destino tenga buenas ciclovías y si no te desanima usar este tipo de transporte, esta es una muy buena inversión aunque al inicio puede ser cara. Las bicicletas nuevas van desde los 200 hasta los 500 euros, y las de segunda mano varían desde los 35 euros (ruega porque no le falte nada), hasta los 150 euros (o está muy bien cuidada, o también te están estafando).

Típica imagen de un joven neerlandés camino a una fiesta.
Como se puede ver, la bicicleta es su mejor compañera.

En cambio, si tu única opción es el transporte público, prepárate porque en Europa es mucho más caro que en tu país de origen. Infórmate si existe algún bono por ser estudiante o similares, y aplica tan pronto como cumplas con los requisitos porque si no, tu dinero se irá como agua. Y no estoy bromeando.

También están los días de rebaja en el súper, que generalmente son los miércoles de cada semana. Como los jueves entra la mercancía fresca, a más tardar el miércoles debe salir la que llegó la semana pasada, por lo que las tiendas suelen bajar los precios. A veces vale la pena comprar en estos días, y a veces vale la pena buscarte un súper más barato, que los llega a haber. Si vienes a Wageningen te recomiendo que visites Aldi, es baratísimo aunque no tienen una gran variedad de productos como en Jumbo o Albert Heijn.


Si, ¿pero cuánto necesito?
Como mencioné arriba, todo depende de las circunstancias. Yo traje conmigo 550 euros y con eso pude vivir bien por medio mes. Por mis compras apresuradas tengo una de las cocinas más equipadas entre los estudiantes extranjeros (nada más me falta el horno, pero ya no queda espacio). Y también pude viajar a Ámsterdam y hacer kayak por los canales de Utrecht, pero también me cuidé de no gastar de más. Y agradezco que mi beca haya llegado en tiempo, porque ya estaba llegando a números críticos y estaba a punto de solicitar la ayuda de mis señores padres para comer.
Sí, es posible darse pequeños lujos. Ayuda también conseguir amigos
del lugar, ellos saben en dónde encontrar los mejores precios.

Menos mal que trabajé y ahorré durante un año para poder costearme ese primer mes :D Mientras tanto, mi consejo es que sigas tu instinto.

PD: también toma en cuenta que, entre más dinero tengas, más fácil será para tí el gastarlo. ¡Aguas!

domingo, 25 de septiembre de 2016

Imperio de Tormentas - Reseña

Sinopsis

El camino hacia el trono solo ha comenzado para Aelin Galathynius. Lealtades se han forjado y otras se han rojo, amigos que se han perdido y otros que se han ganado, y aquellos con el don de la magia se encuentran en conflicto con aquellos que no lo poseen.

Con los reinos de Erilea fracturandose a su alrededor, los enemigos deben volverse en aliados si Aelin desea proteger a aquellos a los que ama de las garras de las fuerzas oscuras que desean apoderarse de su mundo. Mientras la guerra se cierne sobre el horizonte, su única oportunidad de salvación descansa en una búsqueda desesperada que podría marcar el final de todo lo que Aelin ama.



Antes que te animes a leer la reseña, tengo que comentar que este es el quinto libro de la serie Trono de Cristal, por lo que si no has leído los anteriores te recomiendo pasar olímpicamente de ella. Siempre procuro no hacer algún spolier sobre la trama de los libros que reseño, pero en este me será difícil ya que la sinopsis habla por sí sola.

Sin entrar en detalles, es en este libro en donde nos enteramos de qué ocurrió miles años atrás en Erilea cuando los reyes Gavin y Elena de Ardalan se enfrentaron con las fuerzas del Rey Oscuro Erawan, y porqué este despertó después de su largo sueño con afán de conquistar el mundo. Por primera vez vemos a una Elena asustada y perdida, la cual se ve obligada a tomar una difícil decisión para salvar el mundo aun a costa de las vidas de sus seres queridos. 

"Nameless is my price."

El resto de los personajes sufren varias evoluciones importantes conforme avanza la historia, ya ni hablemos de lo que eran en el primer libro. Los vemos más maduros, más desesperados, y también más llenos de determinación para salvar un mundo que a simple vista parece condenado. Es una lástima que aquí no haya aparecido Chaol, porque me habría gustado saber qué hubiera pensado de varias de las decisiones tanto de Aelin como de Dorian. 

También vemos que aquellos que aparecieron a partir del tercer libro, Heredera de Fuego, también tienen un papel importante en la historia que nos cuenta Sarah Maas. Demasiado, diría yo, dirigiéndome en especial a Manon, Lysandra, Aedion, Rowan y la reina Maeve de Doranelle. Vaya, siempre diré que Heredera de Fuego es un parteaguas entre la historia de Celaena Sardothien y Aelin Galathynius simplemente porque a partir de aquí las cosas se ponen interesantes. Ya no se trata solo de salvar Erilea y detener al cruel rey de Ardalan, sino proteger al mundo entero de la maldad de Erawan y deshacerse de una vez por todas del peligro que representan las Llaves del Wyrd. No se trata solo de recuperar un trono, sino de devolver la paz que la gente tanto ansía.



¿Qué fue lo que me gustó?
La determinación de Dorian y de Lysandra para seguir aprendiendo a dominar sus dones y convertirse en el tipo de ayuda que Aelin necesita que sean. También aprecio que las cosas se haya complicado en Terrasen, pues ya me habría parecido bastante extraño que los nobles recibieran con los brazos abiertos a la Asesina de Ardalan, y que en lugar de planear sus próximos movimientos desde el calor del hogar el grupo se hubiera visto obligado a continuar con su camino. Que sí, que hubiera sido bonito ver a Aelin entrar en Terrasen bañada de gloria, pero lo otro me parece más creíble. 

¿Y qué tal la aparición de aquellos personajes que ya creíamos olvidados? En definitiva, este libro está lleno de acción.

"I'm going to call in old debts and promises. To raise an army of assassins and thieves and exiles and commoners".


¿Qué fue lo que no me gustó?
Bueno... los que me conocen saben que no me gustan las historias de amor. Ni un poquito. Sí, si se da a la par que la historia principal es muy bonito y hasta entrañable, y puedo llegar a disfrutarlo. Pero si repentinamente se convierte en parte fundamental de la misma las cosas cambian completamente. 

No digo que yo sea un ser frío y sin corazón, pero en verdad me aburre leer sobre lo maravilloso que es amar a alguien hasta la adoración, y que por la persona indicada un mujeriego sea capaz de sentar cabeza. O volverse menos cruel. O darse cuenta de la soledad en la que ha vivido hasta ahora. Que sí, que esas cosas pueden pasar, pero a veces los libros te pintan escenas muy rosas que, si lo pasamos a la vida real, se vuelven poco creíbles.

Volviendo a lo que les decía, no me gustó que casi todos nuestros personajes principales y secundarios encuentren al amor de su vida, ese al que estaban predestinados desde su mismísimo nacimiento sin importar que hayan llegado al mundo en milenios distintos. Se me hizo chocante, y sí, acepto que es importante para muchas de las cosas que van a pasar en los libros por venir y de las que pasaron en este, pero no quedé muy convencida de que estos se hayan dado espontáneamente o porque Sarah necesitase que se amaran con locura por que sí. 

"We are our allies, Aelin? Where are our armies?"


¿Qué más puedo mencionar?
El final. Es chocante, desesperante, y te deja con ganas de más. Un final que no esperaba, porque he visto el crecimiento de Celaena Sardothien desde que seguía trabajando para el Rey de los Asesinos  en las precuelas de Trono de Cristal, pero que tiene mucho sentido después de haber comprendido el porqué de todo lo que ha hecho hasta ahora, y de lo que seguirá haciendo si se le da la oportunidad. Habiéndose ganado a pulso su fama como la mejor asesina, habiendo entrenado y luchado con los mejores asesinos del mundo, habiendo perdido a quien más amaba por la traición del hombre que la vio crecer, Celaena todavía tenía dentro de sí un gran lago de compasión que no dudaba en compartir con quien la necesitaba.

Una compasión que Aelin sigue manteniendo, y que será clave en las batallas que todavía están por venir. 

"We owe her a life debt. And more than that... It is time that we became better than our foremothers. We are all children of this land".

viernes, 23 de septiembre de 2016

Tips para estudiar en el extranjero - Preparándose para dar el gran paso

Como mencioné en entradas pasadas, este blog no solo es para compartir experiencias, sino también para dar recomendaciones. Allá vamos con unas cuantas que debes tomar en cuenta mientras te preparas para estudiar y vivir en el extranjero. 

Supongamos que ya fuiste aceptado en la universidad, que ya tienes asegurado cómo es que pagarás tus estudios (becas, créditos, la ayuda de familiares y amigos, o un poco de todo), y que ya estás más allá que acá (en otras palabras, que ya estás seguro de que eso es realmente lo que quieres). Lo que tienes qué hacer es lo siguiente:



Para la Universidad:
Fechas, fechas y más fechas. ¿Ya revisaste su calendario y agendaste qué día debes enviar tus documentos? ¿Ya confirmas tu participación? ¿Ya avisaste de cómo pagarás tus estudios?


Visado
Este paso es crucial y de él dependerá si inicias bien o si todo se irá al carajo. Mantente INFORMADO y al día. Para estudiar en los Países Bajos tener una visa de residente temporal que DEBE TRAMITAR la Universidad. Sí, leíste bien. La visa no la tramitas tú, sino la entidad que te recibirá, quien debe enviar unos documentos firmados con tu puño y letra, así como una copia completa de tu pasaporte (en mi caso, todas las páginas) a las oficinas de migración. La respuesta les llega de dos a seis semanas, y es ahí cuando la Universidad te indica que debes obtener una cita en tu embajada más cercana para entregar la foto y que te tomen tus datos psicométricos. No, la visa no te la entregan ese día; eso depende de la embajada.

Debes tomar en cuenta que los documentos para solicitar la visa debes enviarlos en ORIGINAL a la Universidad. No copias, no fotos y no imágenes escaneadas, sino el original. Esto cuesta, y también tarda, lo cual dependerá de la compañía de  correo que decidas utilizar.


Lo que yo viví: apenas formalicé mi beca con CONACYT envié el documento que esta institución proporciona para que la Universidad supiera que estoy becada y, como la beca no cubre todos los gastos de inscripción ellos me enviaron una factura con la diferencia a pagar. Una vez que ellos recibieron el depósito me enviaron por correo electrónico los papeles para migración, los cuales yo imprimí, firmé y envié por servicio exprés via Fedex. Si, fueron casi $1000.00 MXN del puro envío, pero al menos aseguré que este les llegaba esa misma semana.

Wageingen UR me mantuvo informada de cuando dichos documentos se enviaron a migración y cuando se aprobó mi visa. Tuve la suerte de que la embajada me diera cita en tres días hábiles, y se me informó que la visa estaría disponible cinco días hábiles después. 

Tiempo total del proceso: pago + envío documentos + visa aprobada + visita embajada + entrega visa

Tt (en semanas) 1.5 + 1 + 2 + 1 + 1 = 5.5 

Ósease, poco más de un mes si te apresuras. 


Documentos oficiales 
Lo común es que la Universidad se asegure que tus estudios sean válidos (dígase que no estudiaste en una escuela patito y que te graduaste). Además del transcript de tus calificaciones también te pedirá el título universitario y un acta de nacimiento reciente. Todos ellos deben traducirse al neerlandés o al inglés, y los últimos dos deben estar apostillados. Si eres mexicano puedes revisar esta página, en donde además puedes consultar los montos del apostille del título. Para el acta de nacimiento el trámite debe hacerse en alguna de las oficinas de gobierno del estado en donde fuiste registrado, las cuales te dirán el costo del servicio (no pagues en línea).

La traducción del transcript y del título lo puedes pedir a tu Universidad directamente, o buscar un traductor acreditado (no, no puede ser tu amigo que sabe inglés a menos que cumpla con este último requisito). Este último también te puede servir para el acta de nacimiento. 

Radboud University me solicitaba enviar el título y el transcript traducidos y legalizados antes del 1 de junio, y estoy segura que otras universidades solicitan lo mismo. Con Wageningen UR este no fue el caso, pues ellos me esperaron hasta que me presentara físicamente con los documentos en mano (por eso también es buena idea llegar antes de la semana de inducción). Obviamente, si planeas enviar los originales (en este caso yo sugeriría una copia certificada y la traducción), debes asegurarte de que la compañía de paquetería sea segura y responsable (que no los vayan a perder, vaya), y también ser consciente de que esto también genera un gasto extra. 

Mi punto aquí es que debes mantenerte al tanto de los requisitos que pide la Universidad a la que planeas asistir. 


Renta de habitación y hospedaje:
No puedo asegurarte que esto aplique para todas las Universidades de los Países Bajos, pues afortunadamente solo tuve que lidiar con encontrar un lugar para estar en Wageningen. Nuevamente, el tiempo es la clave... así como el lugar que estés buscando. 

¿Cuál es tu presupuesto? ¿Qué tan lejos de la Universidad podrías vivir? ¿Qué facilidades consideras tener? ¿Quieres tener acceso al transporte público a menos de trescientos metros?

Una vez que has pagado la cuota de inscripción a Wageningen UR, la Universidad le envía tus datos a la agencia Idealis, quien se encarga de rentar la mayor parte de los cuartos en esta pequeña ciudad universitaria. Y aquí todo es por subasta. ¿Qué encontraste un cuarto muy coqueto en el centro a muy buen precio que tiene baño y cocina incluídos? Prepárate, porque a menos que hayas sido de los primeros en meter tus datos en la lista de la agencia, no va a ser tuyo por mucho que esperes que así sea. Quizá tengas que conformarte con un cuarto en donde compartes baño y cocina con otras siete personas en el mejor de los casos (veinte en el peor), o encuentres un self-contained a un precio bastante alto. Idealis maneja dos tipos de habitaciones, con muebles (cama, escritorio, cortinas y lámparas y armario) o sin ellos (nada de lo anterior). 

También puedes probar suerte con la agencia DUWO (esta se encarga del acomodo de estudiantes en varias ciudades de los Países Bajos, así que si tu destino no es Wageningen igual puedes mirar en ella), la cual regenta el complejo de Student Plaza que se encuentra enfrente del edificio de la biblioteca. Los cuartos son más o menos amplios y tienen su propio baño y cocina, pero obviamente son más caros... y estos vienen sin nada de mobiliario (bueno, el retrete, lavabo y alacena sí, pero lo demás no). Ni siquiera piso, que es algo que Idealis sí ofrece en todos sus cuartos, aunque bien puedes comprar uno barato en la ciudad de Ede o uno más o menos caro en Gamma. 

¿Qué te recomiendo yo? Que tan pronto como sepas que sí te irás a estudiar al extranjero empieces a buscar opciones. En Wageningen hay un grupo de Facebook en donde todos los estudiantes publican cosas en venta (hay muebles a precios ridículamente bajos y bicicletas ridículamente caras), cuartos en renta y a veces fiestas. Si te interesa alguno de los que se ofrecen, puedes contactar directamente con la persona y tener una entrevista por Skype para que ambos vean si son compatibles o no. Pero ojo, que entre más cerca estés del inicio de las clases, más gente habrá buscando acomodo. No por nada a esta época se le llama el roomhunting. 

Y si de plano no encontraste ningún lugar para estar antes de que comiencen tus estudios (pudiera ser que el cuarto te lo vayan a dar hasta octubre, por ejemplo), puedes hablar directamente con la Universidad explicándoles el problema y ellos te conseguirán una habitación de hotel disponible a un precio mucho más bajo que si tú lo buscaras por tu cuenta. También está la opción del Shortstay o Airbnb (si apenas se van a inscribir a esta agencia, por favor usen este enlace; mi bolsillo y el suyo lo agradecerán).

Nota importante: la Universidad NO se encarga de buscarte alojamiento; ese corre por tu cuenta. Y debes asegurarte que en dondequiera que elijas rentar (menos en Airbnb y Shortstay), deben darte un contrato con el cual podrás inscribirte en la municipalidad. 



Planeando el traslado:
Nunca está de más el hacer un itinerario y después elegir cuál es el que mejor calza a tus intereses. ¿A qué aeropuerto llegarás? ¿Qué tren o trenes tomarás? ¿Cuál es el costo de todo ello? ¿Qué tanto tiempo te tomará? ¿Irás solo o alguien más planea acompañarte?

El boleto de avión
Recuerda que entre más pronto sea el viaje, más costoso será el boleto de avión. A veces conviene buscarlos a media noche los lunes en la madrugada, utilizando un navegador en modo de incógnito y borrando las cookies cada dos por tre (sí, se supone que así salen más baratos). A veces conviene buscar vuelos con escalas. Pero casi nunca conviene buscar el viaje de ida solamente, pues llega a salir más caro que el de ida-vuelta. Lo sé, lo intenté hacer.

Si vas becado, cerciórate qué es lo que cubre y lo que no cubre tu beca. ¿Está incluído el vuelo? Si es así, ya la hiciste, pues solo tienes que enviarles una imagen escaneada de la misma y darles la fecha de salida y el lugar al que quieres llegar. Si no... vale, no todo está perdido aunque sí será más complicado. 

Quizá no lo sepas, pero existe un Programa de Facilitación de Traslados Internacionales para Estudiantes ofrecido por la Organización Internacional para las Migraciones. Puedes ver la información completa aquí, y la gran ventaja de este programa es que los vuelos son significativamente más baratos que si los compras por tu cuenta. Eso sí, debes hacerlo al menos con un mes de anticipación a tu viaje, tener contigo la carta de aceptación de la universidad, tu visa (si no cuentas con esta última, puedes enviar una carta compromiso), y llenar su formulario en línea. Así de fácil.


El tren y el bus
Tanto si eres de los afortunados que vivirán en Amsterdam como si no, esta información te será de utilidad. En el lobby del aeropuerto, así como en la gran mayoría de las estaciones de trenes, existen unas máquinas amarillas en las que puedes cargar tu tarjeta del transporte público (la OV-Chipchard) y comprar una. Si no, puedes pedirlas en los centros de información de trenes. Con una tarjeta de débito (esto es importante, pues no me dejó pagar con tarjetas de crédito), puedes cargarles saldo. Lo recomendable es que sean más de 20 euros, pues este es el tope mínimo para que te deje subirte a cualquier tren. En el mismo aeropuerto puedes ver qué tren te lleva a tu destino y debes dirigirte al andén correspondiente.

Recuerda siempre hacer check-in y check-out de los trenes tanto en el punto de inicio como el final de tu recorrido. Lo mismo pasa con los buses. 

Nota importante: lo más recomendable es que te hagas de una OV-Chipcard tan pronto como llegues, pues de otro modo el transporte te será más costoso. Las maquinitas que mencioné antes solo proporcionan la tarjeta anónima, pero también puedes pedir una en esta página, la cual será personal. Si eres estudiante, tienes un DigiD y una tarjeta personal, puedes pedir el paquete para estudiantes al gobierno, el cual te da descuento en el uso del transporte público. 



Creo que es todo lo que deberías considerar arreglar antes de tu viaje a los Países Bajos. Si tienes cualquier duda, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Surviving the Dutch - La semana de introducción

Cuando uno se prepara para comenzar un nuevo periodo en un lugar prácticamente desconocido, nunca están de más los consejos que los demás puedan darte. Las tiendas que puedes visitar según lo que necesites, el tipo de cambio, los cajeros automáticos... y en mi caso, en dónde puedes comprar pintura y un piso. ¿Recuerdan la foto en donde les comenté cómo me recibió mi habitación ese primer día? Pues bien, eso ya es cosa del pasado, pero me costó lo suyo arreglarlo.

Cuando fui aceptada en las dos universidades a las que apliqué, ambas me preguntaron si asistiría a la semana de inducción que ofrecen antes de comenzar clases. En sus respectivas páginas de internet leí que esto era altamente recomendable, y la gente a la que le pregunté me dijo lo mismo. Así que programé mi vuelo con tres días de anticipación a la fecha en la que sería dicha inducción tanto para aclimatarme al nuevo horario y descansar, como para conocer la ciudad en la que pienso pasar los siguientes dos años de mi vida.

Voy a ser directa. No me arrepiento de haber tomado esa semana de introducción, por muchas fiestas que haya habido en el calendario. Ahí conocí a mis primeros amigos, a los que hoy por hoy puedo contar mis problemas y pedir su opinión. Incluso celebraron mi cumpleaños hace unos días sin que yo hubiera planeado algo, y es agradable saber que aunque estás en otro país hay personas en las que puedes apoyarte para seguir adelante.

También está el conocimiento de los grupos estudiantiles que la universidad puede ofrecerte, recorrer la ciudad tanto de día como de noche, la forma en que los estudios se llevan aquí y los programas y materias que puedes elegir. Lo más importante es que mientras realizas las actividades programadas, conoces más acerca de la gente que está a tu alrededor, de la ciudad en la que vives, y del país que te está recibiendo. Además, durante esa semana tienes comida gratis

Hubo quienes llegaron hasta el día en que se nos presentó el jefe del programa que elegimos estudiar, y que no se arrepienten de haberlo hecho. Sí, que se perdieron el inicio de la semana y gran parte de sus actividades, pero estuvieron presentes en ese pequeño evento. Los que no pudieron llegar en tiempo para asistir a esto se encontraron con algunos problemas de adaptación, e incluso no pudieron inscribir alguna de las materias que querían llevar.

En definitiva, si tienes la oportunidad de asistir a la semana de introducción que organiza tu universidad, no lo dudes. Así sea para que te acostumbres más rápido al cambio de horario (en mi caso, son siete horas más), para hacer nuevos amigos o simplemente para darte una idea de qué puedes esperar en un futuro. Además, ¡conoces a gente de todo el mundo! Desde China hasta Bolivia, Suecia, España, Francia, Alemania, Indonesia, Camerún y, por supuesto, Países Bajos (sería raro si no lo hubiera hecho). Y eso es solo entre mi grupo de inducción, porque de otros he conocido a más mexicanos, etíopes, polacos y austriacos.

PD: sirve que también tienes tiempo de conseguir una buena bicicleta y aprendes a andar en ella.


martes, 13 de septiembre de 2016

Sueños de Piedra - Reseña

Sinopsis


Érase una vez un reino muy, muy lejano donde un príncipe premió a un mago por ayudar a rescatar a una joven en apuros.

Encantador. Lástima que nada de eso sea verdad. 

En realidad, el príncipe sueña con gloria y venganza; el mago, con que sus hechizos no sean siempre un desastre y la joven en apuros, con huir de un pasado que la atormenta... y del recuerdo del hombre al que ha matado.

Érase una vez...



Sueños de Piedra es otro libro que rompe con los parámetros de los cuentos de hadas y creo que este estilo ya me está gustando. Y mucho. Es fascinante como Narrador tiene su manera de contarte las cosas, en esta ocasión tomando elementos típicos de las historias que solían contarnos de niños y convirtiéndolo en algo fuera de los parámetros. Creo que la mejor parte es cuando esperas lo inesperado. 

Un pequeño mapa de Marabilia, donde toma lugar
la historia
A pesar de lo que nos dice la sinopsis, no comenzamos con un Érase una vez un príncipe que... No, aquí nos vamos de lleno al berrinche de un muchacho de sangre real acostumbrado a salirse con la suya y al que le gustan mucho las muchachas. Demasiado, diría yo, y es muy alegre en su andar con ellas. ¿El motivo de su enfado? El rey ha decidido quitarle el título de heredero, ¿y cómo va a ser eso posible, con lo buen príncipe que es? Iracundo, Arthmael decide demostrarle a su padre que es muy capaz de gobernar y buscará hacerse de una buena fama para recuperar su puesto. ¿Y cuál es la manera de ganarse el aprecio del pueblo? Pues convirtiéndose en un héroe de esos que salvan doncellas y combaten dragones. Suena lógico, ¿verdad?

También tenemos a la damisela en aprietos, Lynne; una chica que desea escapar de su pasado para
labrarse un destino brillante. Solo que ese pasado es ...turbulento, por decir lo menos, y es que la única manera que encontró para poder ser libre fue la de apuñalar al hombre que se lo arrebató todo cuando tenía 14 años.

Y por último, está el intento del mago que no puede faltar en la historia, quien tiene una misión de vida o muerte. Este personaje se equivocó ligeramente al dar una vuelta en el camino y terminó en un país más o menos alejado de aquél al que quería llegar, topándose con nuestros protagonistas cuando estos acababan de conocerse. 

Así es, señores, como surgen las aventuras de este atípico grupo. 


¿Qué es lo que me gustó?
El estilo. Definitivamente, los tres personajes principales están lejos del ideal de héroes que aparecen en este tipo de historias, pero eso no quiere decir que no tengan sus fortalezas y debilidades. Aunque al principio nos hacemos una idea general de cómo son, conforme avanza la historia descubrimos una evolución significativa en cada uno de ellos. Creo que lo más importante es que los tres llegan a la conclusión de que no pueden ser perfectos simplemente porque son humanos, y los humanos no somos perfectos. Pero aún así deciden ser mejores personas por ellos y por la gente que los rodea.

También la facilidad con la que toca un tema que, al menos para mí, todavía sigue siendo un poco de tabú: el sexo. Arthmael es un hombre promiscuo que no duda en alzar las faldas a cualquier chica que se lo permita, y Lynne ya no es una doncella inocente. Las bromas sexuales están al por mayor, aunque realmente no es nada para escandalizarse. Simplemente me parece un punto interesante y no quería dejar de mencionarlo. 



¿Qué no me gustó?
El tiempo dentro de la historia. Casi toda la trama ocurre en una luna, lo cual me parece demasiado poco para todas las cosas que les ocurrieron a nuestros intrépidos compañeros. Simplemente tuvieron que descansar de sus heridas por más tiempo, creo yo, o pudieron dar más vueltas por el camino... En fin, que la aventura haya durado un mes no me cuadra mucho. 

Eso y algunos pequeños fallos que me hicieron volver a leer un renglón o dos por la falta de lógica. ¿Qué Arthmael buscó un puñal para cortar unas cuerdas llevando una espada en la mano? ¿Y a quien se le ocurre dejar que el príncipe ande por medio continente a sus anchas sin protección si saben que es medio inútil? ¿Cómo una mujer en un estado avanzado de su embarazo pudo montar a caballo? ¿Un rey que deposita toda su confianza en un único mensajero para salvar lo que le es más preciado?

Detalles de ese estilo. 


Pero lo importante es que...
La historia cumplió con mis expectativas. Es fresca y brillante, y me reí en varias ocasiones de los pensamientos de Arthmael y sus ocurrencias mientras peleaba con Lynne. Es una de esos libros que me han dejado un buen sabor de boca e incluso lo volvería a leer una vez más.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Surviving the Dutch - El idioma

Esta entrada se la dedico a Sofi, de Erial, como respuesta a la pregunta que me dejó en la entrada anterior. Además, creo que es un dato que le interesará a más de uno, en especial si planea visitar los Países Bajos o estudiar en ellos. 


El reto es atinarle a algo conocido en un idioma
 desconocido
Comencemos por lo más importante: yo no sé hablar neerlandés. Sí, neerlandés, porque el holandés es un dialecto que se habla en la provincia de Holanda y no es representativo de todo el país. Conozco algunas palabras básicas, como goedemorgen (buenos días), goedemiddag (buenas tardes), goedenavond (buenas noches como saludo) y goede natch (buenas noches como despedida); hoi (hola), Ik ben (yo soy), vaarwel (adiós). Ah, y sé que kaas es queso, kip es pollo y aardappelen son papas crudas. En resumen, vocabulario muy pobre y muy básico en especial cuando vas al súper o a un restaurante.


Entonces, ¿es importante o no conocer el idioma del país?
Como mencioné en la entrada en la que me presento y presento el objetivo de este blog, en los Países Bajos algunas universidades ofrecen programas de Maestría o Doctorado en inglés, por lo que técnicamente no es necesario que sepas neerlandés para tus estudios. ¿Por qué lo pongo en negritas? Porque aquí todos los señalamientos, anuncios y letreros están en su idioma. Incluso la comida y los productos en los súpermercados, y si tienes suerte te los encuentras en francés. Pero es muy, muy raro que veas un sobre de sopa con instrucciones en inglés. Mi caja de Corn Flakes, por ejemplo, tiene la información en neerlandés, checo, danés y francés, pero no en inglés. No mencionemos el contrato para el banco o la banca en línea que te ofrecen, así como los empleos de medio tiempo a los que podrías aplicar en la universidad. 



Retomando el tema principal, no todas las universidades y no todos los programas de posgrado se ofertan en inglés. Por ejemplo, yo también apliqué para Radboud University a las Maestrías en Microbiología y Biodiversidad, pero esta universidad cuenta con una oferta mucho más amplia. A diferencia de Wageningen, cuyos programas de Maestrías se imparten únicamente en inglés, en Radboud University la gran mayoría son en neerlandés. 


¿Y para comunicarse con la gente?
Muchos neerlandeses conocen el idioma inglés y lo hablan bien, pero como en todo lugar hay personas que no manejan en él. Quizá capten algunas palabras, pero les costará entenderte con tu acento extranjero y tu mala pronunciación, y todavía se les hará más difícil el comunicarse contigo. En mi segundo día en Wageningen fui a una tienda de bicicletas en el centro de la ciudad y el hombre que me atendió no hablaba inglés. Ni un poco. Lo que sí tenía era la predisposición de que ambos nos entendiéramos, y eso es de agradecer. Pero no todos cuentan con esa predisposición. Hace dos días me topé con una mujer mientras llevaba un ropero de la casa de la persona que me lo vendió a la mía en bici, y la barrera del idioma nos hizo difícil decirnos todo lo que hubiéramos querido. 

Sobra decir que Wageningen es una ciudad mayoritariamente universitaria. Osea que muchas de las personas que viven aquí tienen como lengua común el inglés. ¿Te imaginas en una ciudad más conservadora? Definitivamente, conviene aprender un poco más del idioma local. 



¿Pero cómo es el neerlandés?
Algo interesante  de este idioma es su fonética, tan extraña y similar a la nuestra al mismo tiempo. Me explico: así como en el español, las letras de una palabra se leen en su totalidad y son muy pocas las que cambian su fonema. De hecho tiene un aire similar al alemán ya que las letras W y V se pronuncian igual. Ósease, la W tiene el fonema V; y la V el fonema F. Ejemplo de ello es el nombre del Rey Willem Alexander, que se pronuncia Vilem Alexander. Independientemente de esos pequeños cambios, prácticamente se lee como se haría en español. 

Otro ejemplo: Wageningen; cuya pronunciación vendría siendo Vageningen. Ojo: la primera letra g tiene un sonido gutural, como si te estuvieras atragantando. Eso es muy común en las palabras neerlandesas. También están Ultrech y Nijmegen, que serían Utrej y Naigmigen respectivamente. 


¿Me arrepiento de haber escogido este lugar?
No. Más bien creo que es una maravillosa oportunidad de mejorar mis habilidades en inglés y de aprender un nuevo idioma. No está siendo fácil, porque sufro cada vez que voy a un restaurante a comprar algo y desconozco cuáles son los ingredientes de un platillo, pero creo que valdrá la pena. 


lunes, 29 de agosto de 2016

Finalmenta, ¡Holanda!


Pues aquí estoy, dando señales de vida una vez más. ¿Recuerdan que dije que este blog sería algo así como mi bitácora de viaje? Creo que estoy un poco desfasada con esa idea -.-

Llegué al aeropuerto de Schiphol el 16 de agosto (sí, mañana harán dos semanas) y lo primero que hice después de pasar la aduana y recoger mis maletas, fue comprarme una OV-chipcard anónima para poder viajar en tren hasta Wageningen, que es en donde se encuentra la universidad que elegí. Pues bien, tal y como temía me perdí. En lugar de tomar un tren con rumbo a Nijmegen (es el destino final, pasa por Ultrech y Ede-Wageningen), me subí a uno que me iba a llevar a Haarlem. 

Afortunadamente me di cuenta cuando todavía estaba en Amsterdam e hice el traspaso de tren, pero el punto es que comenzamos con buen pie. 

Recomendación: fijarse y revisar las veces que sean necesarias que el tren en el que te vas a subir pasa por tu destino. No, no importa que estés en la estación correcta, cerciórate que el tren también es el correcto. 

Las he visto llevando a dos niños atrás
y uno más sentados delante de ellas.
Tal y como imaginaba, el choque cultural sigue siendo interesante. En primer lugar tenemos el uso de la bicicleta. Al menos para mí, el hecho de usar una bicicleta en México como medio de transporte y no de recreación, es un tanto peligroso. Los automovilistas no te respetan, los buses te embisten, los peatones invaden los pocos carriles de bicis, dichos carriles están mal planeados... Aquí, sin embargo, hay una vía específica para bicicletas, y todo el mundo usa una. ¡He visto madres cargando a todos sus hijos en una!

Luego está mi pequeño estudio compartido. Cuando abrí la puerta ese primer día, emocionada porque iba a conocer el lugar en el que todavía planeo vivir durante dos años, me encontré con un cuarto casi casi en obra negra. Resanador en las paredes, cal en el piso, y ni siquiera había luces en el techo. Lo único que estaba terminado era el baño y creo que solo por eso no lloré ese primer día. Hoy por hoy ya tengo una cocina funcional con un horno de microondas y varias cacerolas, así como dos parrillas eléctricas; mi cama, un escritorio, cortinas y una lámpara en el techo porque la instalación de la otra no funciona.

Vista desde otro ángulo
La flamante habitación ese primer día
Un paréntesis aparte lo merece el piso. En México la mayoría de los pisos en las habitaciones son de azulejos o de concreto aplanado y cubierto con pintura. Los que no, están cubiertos con mármol o alfombra. Y los menos son de madera y vinil. Pues bien, en esta parte del mundo lo común es tener de estos últimos. Y sí, nos gastamos un dineral en comprar 18 m2 de madera porque era el más barato, dicho sea de paso. Ah, los costos de vivir en el primer mundo y enfrente de la Universidad  :(

La vista desde la ventana lo vale
todo.

Para no contar más pormenores, lo que hice en esos primeros días fue registrar mi llegada a la Universidad, comprar una bicicleta como de quinta o sexta mano (para la basura, diría una amiga por acá), inscribirme a la Municipalidad para que me den mi permiso de residencia temporal, comprar una cama y utensilios de cocina, pintar la habitación, poner las cortinas y las lámparas. Ah, y arreglar el internet. Sí, en ese orden. Sí, lo hice yo misma. Sí, estoy orgullosa de lo que logré (?).

También participé en la semana de inducción que organizó la Universidad para los alumnos de nuevo ingreso. Fue fantástica, conocí gente e hice buenos amigos de todos los continentes excepto la Antártida por obvias razones, pero creo que ese evento se merece una entrada por sí mismo. Wait for it. 

Por último, me gustaría dejarles algunas imágenes de la preciosa Wageningen. Es un pequeño lugar en el corazón de los Países Bajos, en donde no tenemos ni siquiera una estación de tren (la más cercana está en Ede), mucho menos un aeropuerto. Sin embargo, aquí se encuentra la mejor Universidad del país y yo vivo enfrente de ella, y fue también aquí en donde se firmó la liberación de los Países Bajos después de la Segunda Guerra Mundial. Un lugar con historia, vamos. 


La Iglesia, corazón de la ciudad

Un día por el centro

Wageningen UR por la noche

Hotel en donde se firmó la liberación