domingo, 19 de febrero de 2017

Conociendo el mundo - Praga


Después de varios días desconectada del blog por cuestiones escolares, finalmente puedo escribir una nueva entrada. Tenía en mente hacer algo sobre cómo elegir una universidad, o reseñar dos libros que terminé en este periodo, pero por ahora me decantaré por algo un tanto diferente. Fiel a mi promesa de convertir este blog también en una bitácora de viaje, inauguraré esta sección hablando sobre el pequeño viaje que hice hace unos días a la preciosa Praga, en República Checa. 
Vista de la Catedral de San Vitto desde la entrada
principal al Castillo.

Había escuchado muy buenas opiniones acerca de Praga. Allí vivió un buen amigo de intercambio hace dos años, allí toma lugar uno de los libros que más me han gustado. Y estando yo en Europa, teniendo unos pocos ahorros, y teniendo unos días libres me dije, ¿por qué no? 

Volviendo un poco atrás, diré que si bien Hija de humo y hueso me gustó, por alguna razón que escapa a mi entender se convirtió en el libro favorito de mi hermana (raramente compartimos gustos literarios). Y como ella planeaba venir a los Países Bajos durante las dos semanas de re-exámenes de la Universidad (mis re-exámenes, no los suyos), pensé que sería buena idea organizar una pequeña escapada a Praga para nosotras y quien se nos quisiera unir. 

El gulash es un platillo típicamente checo que aparece descrito
en Hija de humo y hueso, y del que mi amigo me recomendó
probar. ¡No me arrepiento de nada!
Pues bien, las cosas no salieron como las planeamos (de hecho, nada sale nunca como lo planeo, creo que ya debería haberme acostumbrado a eso): tuve que hacer un re-examen porque no pasé la primera ronda, y mi hermana simplemente no pudo venir. Pero como ya tenía a un amigo apuntado a la aventura, y ambos teníamos días libres y ningún otro plan a la vista, compramos los boletos, empacamos hasta el perico y nos lanzamos a esta linda ciudad. Vaya manera de celebrar que terminamos los re-exámenes. 

El paisaje nevado de la República Checa
Praga no es la primera ciudad de Europa que conozco fuera de los Países Bajos (en un futuro hablaré de París, a la que conocí en invierno), pero me es especial porque es la primera vez que viajo con alguien cuya lengua materna no es el español, y que tampoco habla la lengua local. ¡Fue muy divertido cómo, a falta de la palabra correcta en inglés, hacíamos descripciones hasta que el otro entendía el significado! Aunque no todo fue tan sencillo como eso. Por alguna razón, cada vez que salgo de los Países Bajos no puedo activar los datos móviles, y a él se le acaba la batería cada dos por tres. Así que, cómo era de esperarse, nos perdimos nada más llegar al centro de la ciudad buscando nuestro alojamiento. ¡Suerte que una amable mujer se ofreció a ayudarnos a encontrar la dirección! Una lástima que las llaves no estuvieran en donde se suponía que debían estar, pero al menos esa noche no dormimos bajo las estrellas. 

El reloj astronómico de Praga.
En dos días nos aventuramos por la ciudad, primero recorriendo sus calles por nuestra cuenta y perdiéndonos en el proceso, y después en conjunto con tres tours. En lo personal, a mi me interesa la historia y agradezco que él me haya acompañado en un recorrido en donde soltaron montones de nombres y datos. El tour del castillo fue de lo mejor, tal y como lo esperaba, aunque el pequeño recorrido de la cerveza no estuvo nada mal. Si hay algo de lo que me enamoró en Praga, fue la cerveza. Aquellos que me conocen saben que no soy de tomar bebidas alcohólicas y que generalmente las evito, más en esta ciudad fue todo lo contrario. 


La comida fue otro de los grandes gustos que conocí en esta bella ciudad. Para no hacer el cuento largo, diré que tenía sabor. Mucho sabor, y del bueno, además de que no fue muy cara. Lo siento, Países Bajos, pero seamos justos: las papas y el pan hartan después de un tiempo. El contraste entre el pasado medieval de Praga, así como de su época comunista, fue algo que me impactó en sobremanera. Sean justos conmigo: al ser mexicana, me choca encontrar edificios en muy buen estado que siguen usándose a pesar de haber sido construidos hace más de seiscientos años. Nosotros también tenemos construcciones antiguas, pero muchas veces no son más que ruinas. 


Otra de las cosas que tiene ser mexicana es que, a mi parecer, Praga es una ciudad pequeña. Muy pequeña. Al tercer día, después de dar vueltas y más vueltas, mi amigo y yo nos decidimos a visitar el osario de Sedlec, en la ciudad de Kudná Hora. Por lo normal, desde nuestro hostal debimos haber hecho 2:40 horas de ida y el mismo tiempo de vuelta, pero como perdimos el primer bus nos echamos una hora de más esperando al siguiente , aunque el paisaje helado valió la pena. Me impresionó la cantidad de restos humanos con los que se ha engalanado la capilla, así como su arreglo y acomodo, pero me sorprendió más que a mi amigo pareció afectarle el hecho de ver tantos huesos humanos juntos. Supongo que le pasó algo similar a lo que sentí yo al ver que en la catedral cercana, así como en la catedral de San Vitto, se guardan las reliquias de santos de la fe católica. Porque, francamente, no entiendo cómo es que alguien adoraría huesos, por mucho que hayan pertenecido a alguien importante. En fin, diferencias culturales que no discutiré.
El interior del osario de Sedlec.
Un dato que me pareció interesante es que en Kudná Hora encontramos un súper llamado Albert que resultó ser parte de la franquicia Albert Heijn que es bastante popular en Países Bajos. Vaya, que es como el HEMA: no importa que tan pequeño sea el pueblo, vas a encontrar un Albert Heijn a donde fueras. 

¿Volvería a Praga? Sí, aunque no por algún tiempo. Es una ciudad fascinante con una cultura rica y miles de cosas por descubrir, pero todavía me faltan muchos lugares qué visitar. Además, ¡necesito ahorrar nuevamente!
Como siempre, México en todos lados :p

domingo, 8 de enero de 2017

Tips para estudiar en el extranjero - Vestimenta de acuerdo al clima y las estaciones

Rotterdam a inicios de otoño
Evidentemente, el clima en el lugar donde estudiarás muy posiblemente va a diferir de aquél al que estás acostumbrado en muchos aspectos. En mi caso, lo primero que se me dijo fue que en los Países Bajos llueve bastante durante todo el año, y que la temperatura promedio es más baja que en México. De igual manera, habiendo vivido toda mi vida por debajo del trópico de cáncer, el cambio entre estaciones nunca fue tan notorio. Sí, en invierno hace frío, en verano calor, y en primavera comienzan los nuevos brotes. Pero, para empezar, jamás había visto en la vida real que los árboles cambiasen el color de sus hojas en otoño, ni que estas desaparecieran en su totalidad durante el invierno. 


Maastricht a finales
del otoño.
¿Llovió? No tanto como yo imaginé que iba a hacerlo, pero la mayor parte de los días está nublado y/o con niebla. ¡Nunca creí que extrañaría tanto el sol! Y sí, es más frío que en mi lugar de origen, pero aunque los primeros días fueron un poco duros al final el cuerpo termina acostumbrándose. Hay mañanas, por ejemplo, en que amanecemos a 1°C, y si bien se siente frío, no me impide continuar con mi rutina. Parte de este éxito se lo debo a la ropa que utilizo aquí.

Pues bien, cuando uno se prepara para viajar a otro lugar, ya sea para pasar unos cuantos días allí o para permanecer de forma indefinida, una de las primeras cosas que se investiga es el clima que hará y la temperatura. Eso va a determinar lo que llevarás contigo y lo que no, así como la preparación mental. Lees folletos, páginas de internet, e incluso preguntas la experiencia de amigos y conocidos que, si bien puede que no hayan estado en el lugar al que irás, sí lo hayan hecho en sitios parecidos. Y tomas nota mental de lo que todos y cada uno de ellos te aconseja.

Nuevamente, usaré mi experiencia personal para decirte lo que yo hice, lo que no hice, y lo que debí haber hecho. Espero que esta información pueda servirte de ayuda :)

Mi primer consejo es que lleves ropa para el clima al que llegarás, y otra poca por si hace más frío o más calor del que esperas. Me explico: yo cargué conmigo solo pantalones y blusas tanto para frío como para un clima más templado, pero resulta que cuando llegué a Wageningen tuvimos dos semanas más cálidas de lo esperado. No saben lo que hubiera agradecido haber llevado algo más fresco para ponerme.

El segundo de ellos es que no cargues con todo tu guardarropa, y que parte de tu presupuesto inicial lo destines a comprar ropa una vez que llegues a tu destino. En otras palabras, lleva aquello que pienses que usarás en las semanas inmediatas más unas dos o tres mudas por si la temperatura sube o baja, pero procura hacerte con algo más adecuado una vez que estés allí.


Y, en tercer lugar, no lleves ropa "pensada" para el crudo invierno. No, no va a funcionar. Puedes cargar contigo suéteres diversos, sudaderas, y quizá una o dos chamarras para climas más fríos, pero no hagas como yo que se lanzó al mercado de Chinconcuac para hacerse con un abrigo de lana que no calienta lo suficiente. El resultado es que usarás espacio y peso valioso en tu equipaje que bien puedes aprovechar en otra cosa que para llevar prendas que no vas a volver a utilizar y que ahora hacen bulto en tu ropero.


Prendas para el frío

Como ya mencioné arriba, el frío que pases o no cuando la temperatura desciende depende del tipo de prendas que utilices. De entrada, en tu guardarropa no pueden faltar las bufandas de telas cálidas o térmicas (no importa si no son muy gruesas, lo que importa es que sean aislantes), un par de guantes y un gorro que cubra tus orejas. Va a llegar un momento en que no será sabio salir de casa sin ninguno de estos encima, así los lleves guardados porque no está haciendo tanto frío.

Era inicios de noviembre y ya se sentía el frío.
Después están los calentadores para tobillos y los calcetines térmicos, mismos que puedes encontrar en casi cualquier tienda a mediados de otoño. Sí, los venden incluso en Action, así que el precio no debería ser un impedimento para que se te congelen los pies. Si eres fan de usar mezclilla como yo, déjame decirte que esta tela es fría, por lo que te recomiendo que compres mallones térmicos para usar debajo de tus pantalones.

Para mantener el torso y los brazos calientitos puedes aplicar la operación cebollita, poniéndote más de una capa de ropa para tener una temperatura agradable en pecho y espalda. Camisas, blusas y suéteres delgados y gruesos son una buena opción. Finalmente, y pero no por ello menos importante, viene mi siguiente recomendación:


Cómprate una buena chamarra


Sí, una buena chamarra es cara, pero de nada sirve ser codo y buscar algo barato si vas a sufrir desde mediados del otoño. En especial si, como yo, sabes que estarás dos años por aquí. Date la oportunidad de buscar en las tiendas especializadas de ropa de frío o lluvia (Waterproof es una buena opción), prueba diversos modelos, haz miles de preguntas a los dependientes y a tus amigos, y finalmente decídete por una que cubra tus necesidades sin que sea exageradamente cara. Porque aunque hace frío, si no planeas visitar las zonas montañosas o los países nórdicos en invierno de nada sirve que te compres algo que aguante hasta -20°C. De preferencia busca algo que sea resistente al agua, pues nunca sabes cuándo te encontrarás en medio de la lluvia o una nevada en pleno invierno.

Lo que yo hice fue comprar una chamarra a la que se le puede quitar y poner el forro en Bershka hace unos meses, y si bien funcionó muy bien al principio, no me va a ser suficiente para aguantar el frío. Ayer aproveché una salida a Roermond para ver chamarras, y finalmente me compré una que cubre mis necesidades. Viéndolo de manera positiva, ahora tengo dos chamarras que podré alternar dependiendo del clima, pero desde el punto de vista económico quizá no haya sido una sabia decisión.

Wageningen se cubre de nieve :3


¿En dónde y cómo puedo comprar ropa buena, bonita y barata?

No es necesario destinarle mucho dinero a este rubro, pues puedes conseguir buena ropa entre los estudiantes que ya se van o en tiendas de segunda mano. Aunque parezca extraño, las personas que dejan la ciudad venden cosas de buena calidad a precios accesibles, y puedes pedirles que te las muestren antes de cerrar cualquier trato. Y no las rematan porque estén en mal estado o inservibles, pues muchas veces lo hacen porque ya no tienen lugar en su equipaje o simplemente porque en sus países de origen no la van a necesitar. 

Si no te gusta esta idea, o simplemente no puedes encontrar todo lo que necesitas de segunda mano, puedes ir comprándolo de poco en poco en las tiendas locales. Al menos en los Países Bajos existe una cadena de tiendas llamada HEMA que vende productos de buena calidad a precios razonables. Aquí encuentras desde utensilios de cocina, toallas, cortinas, libretas, chocolates, hasta ropa y accesorios. Sí, habrá otras tiendas mucho más baratas quizá, pero la relación precio-calidad de HEMA es muy buena, y hasta ahora no me he arrepentido de ninguna de las cosas que ahí he comprado.

Si lo que deseas es salir del paso, necesitas algo que no es muy específico, o no tienes mucho dinero, siempre puedes buscar un Prinmark para surtirte. Ahí puedes encontrar cosas baratisimas de calidad cuestionable (aunque a veces mejor que lo que venden en el Bershka de México, por ejemplo), o prendas más o menos caras. En lo personal, no me arrepiento de unas botas de invierno de 6 euros, ni de unos zapatos de 1 que encontré allí.

También están las siempre infalibles marcas internacionales: H&M, Bershka, Zara, C&A, y más. Si las tienes en tu país y se te hacen caras, aquí lo están un poco más (aunque no lo parezca, porque los precios estarán en euros). Pero no es raro que haya ofertas, así sea de camisas, blusas o de vez en cuando pantalones, en especial aquellas que son de temporadas pasadas.

Y hablando de descuentos, están las rebajas. Hasta ahora me han tocado en dos ocasiones, la primera a finales de verano y la segunda hace unos días, en donde puedes encontrar mercancía a precios bajos y no tan bajos. Sí sabes lo que necesitas y tienes tiempo para esperar, o prefieres prepararte para el próximo año, puedes aprovechar y hacerte con ello de una vez.

Otro consejo es que vayas comprando por adelantado cosas que te serán útiles en un futuro próximo. Las tiendas comienzan a vender guantes, gorros, bufandas y suéteres por septiembre a precios razonables. Si te esperas a que el otoño entre de lleno, y entre más se acerque el invierno y se vuelva más frío el clima, los precios de estas prendas subirán.


¿Tienes alguna duda específica? ¿Buscas una entrada que todavía no existe? Si es así, no dudes en escribirme y con gusto la construiré :D

viernes, 9 de diciembre de 2016

Sinterklaas - Dutch culture

Con esta entrada quiero inaugurar una nueva sección en el blog: la cultura en los Países Bajos. A veces es tan parecida a lo que veo como me imaginaba que sería que no le doy más vueltas al asunto y me limito a aceptarla. En otras ocasiones me sorprende más lo que mis compañeros internacionales tienen qué decir acerca de la propia que la cultura de este país pasa a segundo plano (porque ya he aplicado muchas veces la primera opción). Pero también están aquellos guiños que se salen por completo de lo que ya es mi día a día.

Antes de venir a los Países Bajos tenía formada una idea de lo que era Sinterklaas. Para mí, ese no era más que el nombre neerlandés de San Nicolás a.k.a. Santa Claus, el mismo que entrega regalos a los niños en México el 24 de diciembre de cada año (aunque en algunas familias mexicanas los regalos los trae el Niño Jesús, pero eso es tema aparte). Pues bien, sí que es Sint Nicolaas, cuyo nombre de modificó a Sinterklaas, pero no es viejo bonachón venido del Polo Norte que aparece cada navidad. Para empezar, Sint es un hombre delgado que tiene un caballo blanco llamado Amerigo, se viste con ropas de obispo, y lleva capa y estolas de color rojo; se ayuda de un cayado dorado y es acompañado por los Zwarte Pieten.

Sí, lo mejor es que me vaya olvidando de los elfos -.-

Y ahora seguramente me dirán que esta tradición no es tan diferente. Venga, que si nos ponemos a pensar es raro imaginar renos en países de clima tropical y a un hombre de barriga prominente entrar a través de la chimenea de un hogar que no tiene chimenea. Pues bien, aquí no acaba la cosa. Los regalos no se entregan en la víspera de la navidad, ni en la navidad propiamente dicha, sino el 5 de diciembre en la víspera de San Nicolás. Y Sint no pasa la mayor parte del año en un clima nórdico como estamos acostumbrados a creer. No, qué va, porque él vive en España y llega a Holanda en un barco de vapor (?) a mediados de noviembre.


¿Recuerdan el mito del pedazo de carbón si el niño se porta mal? ¿O que de plano no recibirá nada por no haber sido un buen niño? Pues aquí el castigo es que uno de los Pieten te meta en un saco y te lleve con ellos de vuelta a España. Una amiga mexicana comentó que en ese caso ella ha sido una chica muy mala con la esperanza de tener un viaje gratuito a España, aunque parece que no funcionó porque sigue aquí, en cuanto escuchó de esta curiosa tradición.

Con la llegada de Sinterklaas las tiendas comienzan a ofrecer unas deliciosas galletas de canela (pepernoten) que son la onda acompañadas de chocolate caliente o café. Y me han contado que, de acuerdo con la tradición, los niños dejan un zapato con su lista de deseos dentro y una manzana para que coma el caballo blanco de Napoleón Sint antes de dormir. Al día siguiente, si todo marcha bien, al despertar se encontrará con un obsequio y la inicial de su nombre hecha de chocolate.


En esta ocasión mis amigos del grupo que formé en la semana de inducción y yo organizamos una pequeña cena en donde también hicimos un "Sint secreto". Le compramos algo a la persona que nos tocó al azar y le escribimos un bonito poema, y al final recibimos una preciosa letra de chocolate por parte del anfitrión que prestó nuevamente su casa para el evento.

Sí, cenamos comida china en Sinterklaas.
Mi regalo de Sinterklaas :)


¿Lo bueno de ser mexicana y estar en los Países Bajos? ¡Qué este año tendré Sint y Santa!

domingo, 6 de noviembre de 2016

Magia Vikinga - Reseña

Sinopsis

Con diez años, se suponía que había llegado el momento para que Thora fuera capaz de realizar su transformación en una forma animal. Sin embargo, la pequeña hija del brujo Runolf sabía que los conjuros no eran lo suyo y, aparte de un frío espantoso, no esperaba experimentar nada más aquella noche. Pero cuán grande será su sorpresa cuando Oddo, el hijo del granjero Bolverk, interrumpa su ritual para pedirle ayuda: quiere fabricar una runa mágica para hacerse con el cariño de su padre.

Juntos intentarán el hechizo. Lo que desconocen es que un pequeño error puede convertir un inofensivo acto de magia blanca en un auténtico maleficio. 

Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, me gustaría hacer un hincapié respecto a esta trilogía. Hace unos días me paseaba por una tienda de segunda mano que hay en Wageningen y por casualidad me topé con este libro, lo cual me llenó de verdadero gusto ya que mi padre me regaló La runa secreta cuando tenía aproximadamente 9 años. Me trae gratos recuerdos y mucha nostalgia, en especial porque en su momento presté los tres libros (dos de los cuales me costaron sudor y lágrimas de conseguir), y el desgraciado nunca me los dio de vuelta. Así de mala es la gente, vamos, que ni los libros retornan ¬¬.
Magia Vikinga es una trilogía de libros cuyos títulos son La runa secreta, El hechizo del lobo y El país del hielo. Ambientada en la Noruega medieval, en donde era común que los vikingos buscaran ganarse la vida a bordo de drakkares asaltando aldeas indefensas, la trilogía se enfoca en las aventuras de Oddo el hijo de Bolvek el Bramador, y Thora la hija de Runolf el Hacedor de Runas. Los dos se encuentran en una situación bastante particular, pues son todo lo contrario de lo que su familia espera de ellos: Thora es la única integrante de una familia de magos incapaz de hacer magia, y Oddo es un completo inútil en las labores de la granja. A todos nos ha pasado que no encajamos en nuestras familias, pero esto es más... complicado.

Esto ha hecho que ninguno de los dos niños encaje entre los suyos, haciendo que se retraigan en sí mismos y que nada más esperen el momento en que sus imperfecciones salten a la vista. Una noche, sin embargo, mientras Thora se ve obligada a pasar las horas sentada sobre la tumba del abuelito para lograr el cambio de forma, Oddo la espía por accidente y casi se cae de bruces al descubrir que un fantasma intenta llamar la atención de la muchacha sin que esta pueda verlo. Alrededor de ella también hay un fuego sobrenatural y él se siente extrañamente atraído hacia la magia. Es aquí en donde comienza su historia.


        —Ah, eres tú —dijo la chica—. ¿Qué te hace tanta gracia?
      —Tú —contestó Oddo—. Llevas la capa torcida y creías que yo era un fantasma, pero cuando había un fantasma de verdad que te tocaba y te hablaba, ¡no lo has visto!
        La muchacha lo miró furiosa y arrojó la capa al suelo.
        —¡Cuidado! —exclamó Oddo—. ¡Se va a quemar!
       —Ja, ja —soltó Thora con sarcasmo—. Te ríes de mí porque soy una bruja. Y hablas de fuego y fantasmas… Bueno, pues no te creo.
       Le volvió la espalda y se sentó. Oddo la miraba.
        —Hay un fuego alrededor de ti —dijo señalándolo—. ¿No lo ves?


Aunque esta es una novela de fantasía no nos encontramos con animales mitológicos ni con estallidos de colores y la creación de cosas maravillosas. La magia que aparece es simple, pero no por ello menos importante. Sabemos, por ejemplo, que la abuelita de Thora es capaz de tejer capas que protegen a un hombre de morir ahogado en el mar, que su madre puede leer la buenaventura y que su padre es hábil tallando runas poderosas para proteger del peligro y dar la buena suerte. Algunos de sus hermanos hacen el cambio de forma, crean animales a partir de ramitas y hacen que florezca todo un bosque al tocar cualquier cosa hecha de madera.

Y de Oddo... bueno, de entrada sabemos que Bolvek odia todo lo que esté relacionado con la magia, creyendo que en la vida solo cuenta lo que se hace a partir del trabajo duro. Esto no sería un problema si su hijo no fuera un muchachito enclenque a quien le cuesta trabajo hasta talar el árbol más raquítico de la región y que se lastima cada dos por tres cuando se trata de arar la tierra. Peor todavía: Oddo puede hablar con los animales y controlar el clima, pero por miedo a la ira de su padre prefiere ocultar sus habilidades.


¿Qué es lo que me gustó?
La simplicidad con la que se describen las cosas, sin hacer hincapié ni en lo normal ni cuando las cosas se salen de control. De entrada nos vemos sumergidos en lo que sería la vida en una granja y los problemas con los que sus habitantes se enfrentan, y en lo que sería vivir con un grupo de personas que no se preocupan ni por su apariencia, ni por su higiene ni tampoco por lo que van a comer ese día. Recuerdo que en su momento me sentí encantada de conocer lo que pudo haber sido el estilo de vida de los vikingos y darme cuenta de que no era muy diferente a cualquier otro. Vamos, que yo me los imaginaba rudos e intrépidos navegantes, hombres y mujeres decididos y sin miedo tipo la serie Vikings o los que describen en Leif, el hijo de Erik (vaya, no puedo creer que a esa edad me haya leído también ese libro). Pues bien, varios de los personajes que tenemos aquí son gente más bien tranquila que se limita a cuidar de sus familias y no se meten con nadie.

También está el pequeño alfabeto futhark (o rúnico) que viene al final de cada uno de los libros junto con su contraparte en el alfabeto latino. ¡Pasé horas escribiéndole mensajes secretos a mi hermana sin que mis padres supieran de qué estábamos hablando!

No tengo mucho qué comentar respecto a los personajes, pues al ser un libro muy corto en donde aparece un montón de gente (tan solo en la casa de Thora viven diez personas), no tenemos la oportunidad de conocerlos a fondo. Sin embargo, sí puedo decir que aunque al principio parece que tenemos arqueotipos (la madre bonachona, la hermana incómoda, el padre enojón y los vecinos alegres), con unas cuantas líneas descubrimos que adentro hay más de ellos de lo que podemos ver a simple vista. He de decir que mi personaje favorito es Thora, quien tiene mucho sentido común y por grande que sea la adversidad no se da por vencida. Ojalá hubiera más gente como Thora. Aunque no tiene ni pizca de talento mágico natural, es muy buena aprendiendo cosas y no descansa hasta que finalmente encuentra algo en lo que sobresale.


         —¡Uaggh… qué peste! —gritó Astrid cuando penetró a zancadas en la estancia—. ¿De quién es este hechizo?
           Se quitó la capa y agitó la mano hacia los vapores que se elevaban del caldero.
           —¡No es un hechizo! ¡Es la cena! —chilló Harald, muy alegre.
           —Oh —dijo Astrid—. Thora está cocinando. Debí imaginarlo.
         —Tienes suerte de que aquí cocine alguien —murmuró Thora—, aunque sólo sea corteza de pino y algas. ¡A ver si un día lo intentas tú!


Oddo también me fue agradable, quizá porque conecté más con él en su momento, pues no tiene tanto sentido común y vive temeroso de hacer enfadar a su padre sin poder darse cuenta de que este lo ama de verdad, solo que le irrita lo inútil que es. Sí, me recordó a mi misma cuando me sentía mal porque algo no me saliera después de haberles prometido a mis padres que lo haría. Sin embargo, y al igual que Thora, está dispuesto a salir de su zona de seguridad para embarcarse a la aventura cuando la situación así lo amerita. Tiene miedo, sí, pero no deja que este sea el que decida todo el curso de su vida.

Es interesante ver cómo van creciendo a lo largo de la trilogía, como comienzan a darse cuenta de que no hay límites cuando se proponen algo en conjunto. Y también como aceptan la idea de que no son lo que su familia espera de ellos, pero que de alguna forma son el eslabón que hace falta para que las cosas marchen de la mejor manera.

Lo recomiendo. Es una lectura ágil y rápida que te lleva a descubrir un mundo más como el nuestro, en donde más allá de la magia lo importante es saber hasta dónde estás dispuesto a arriesgarte para descubrirte a tí mismo.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Génesis - Reseña

Sinopsis

En un mundo de fantasía distópico, los Senoca, el pueblo del mar, han sido esclavisados por los Dioses Áureos y viven encerraldos dentro de los límites del Confín con un sólo propósito: producir para sus amos o morir.

Kyra, una joven de 17 años, es seleccionada junto a otras jóvenes y llevada ante ellos, por lo que su hermano Ikai removerá cielo y tierra para encontrarla. Lucharán por sobrevivir y escapar, enfrentándose a una sociedad construida para servir a sus amos y a los propios Dioses en su morada eterna. 


...No sé muy bien como comenzar esta reseña. En primer lugar, admito que la portada me parece preciosa. El contraste del fondo ocre con los tonos amarillos y naranja es simplemente llamativo y espectacular, mucho mejor que la que tiene ahora en Amazon. Pero no, no fue esa la razón por la que me hice de este libro.

La primera vez que leí a Pedro Urvi fue porque Amazon me ofreció una copia gratuita del primero de sus libros, Marcado, con el que inicia su trilogía de El enigma de los Ilenios. Para qué decirlo, me atrapó con la sinopsis y como acaba de pescar una oferta similar para leer el Prisma Negro (el cual, por cierto, me encantó), decidí darle una oportunidad. 

Podría explayarme en esta primera trilogía, y puede que lo haga en un futuro no muy lejano o puede que no si me gana la vagueza, quién sabe, pero ahora estoy hablando de Génesis. Una historia que tiene una sinopsis que te atrapa y más si es que ya te leíste la primera trilogía de este autor, y un prólogo que a grandes rasgos me gustó. Tiene todos los elementos de una historia de fantasía que se precie, con una chica en apuros y un joven apuesto y valiente dispuesto a arriesgar la vida por rescatarla, un mundo distópico en donde casi todos son esclavos y siguen normas un estricto sistema social, y seres capaces de hacer magia.

Antes que nada, debo decir que esta es la primera reseña negativa que hago y me sabe mal, porque sé lo que es esforzarse para escribir una historia que sabes que tienes qué contar. Yo nunca he publicado nada, así que se me hace injusto desprestigiar la obra de Pedro Urvi cuando es evidente que ha luchado por mostrarle al mundo su trabajo, pero tampoco puedo quedarme callada. Que quede claro que no quiero ofender a nadie ni herir sensibilidades, pues al final de todo cada quien tiene sus gustos y esta es solo mi opinión.


¿Qué es lo que me gustó?
Como ya mencioné, Génesis tiene los ingredientes necesarios para, de haberse usado de forma correcta, resultar en algo muy bueno. La premisa promete a pesar de que ya sido explotada en otras historias. ¿Que los esclavistas son los propios Dioses? ¡Maravilloso, divinidades crueles y narcisitas! Por no mencionar el intrincado sistema que hace que las cosas funcionen en este mundo inventado, en donde los Ojos de Dios se encargan de hacer cumplir la ley de los Áureos y los humanos están divididos en jerarquías de acuerdo con su posición social y las de sus padres. Un Estado totalitario, pues, que está bastante bien construído. 

Me encantó la idea de que todos los humanos, sin importar el cargo que ostenten dentro de su sociedad, son esclavos, y como tal se les aplica la misma regla básica: o son útiles o mueren. Brutal y utilitarista, sin andarnos a medias tintas. La desobediencia a los designios de los Dioses se castiga con la muerte sin juicios de por medio ni demás consideraciones, así seas el hijo del Regente de la Primera Comarca. Y como buenos esclavos, nadie puede salir fuera del Confín, por lo que están atrapados durante toda su vida sin posibilidad de escapar, a menos que los Dioses decidan llamarlos a la Ciudad Eterna.

También hay muchos giros argumentales imprevistos, de esos que sorprenden positivamente, y no puedo dejar de mencionarlos. Es refrescante ver lo bien construído que está este mundo, porque en ideas Pedro Urvi no se queda corto, y lamento que no haya habido un mapa para que el lector pueda situarse, o al menos imaginarse, por dónde van pasando los personajes. Eso hubiera sido la guinda del pastel creo yo. Sobre todo me gustó la concepción de la Ciudad Eterna y de cómo funcionan las cosas allí.

Sí, francamente tiene muy buenos elementos. Una lástima que no hayan sido suficiente para rescatar esta historia.


¿Qué es lo que no me gustó?
Pues bien, hay varios elementos por lo que esta reseña será mayoritariamente negativa. La primera es el estilo narrativo. Pedro Urvi utiliza bastantes adjetivos para describir las cosas y adorna mucho las palabras. La narración fluye pesada y a veces se torna difícil de comprender, pues utiliza palabras rebuscadas para describirte algo tan simple como que una persona es bella, que alguien es ágil, o que la deslumbrante ciudad te deja con la boca abierta. Tan sencillo que hubiera sido, para él y para el lector, usar un vocabulario más de uso diario.

La segunda razón son los errores ortográficos y gramaticales. Comas y puntos que cortan o alargan ideas de manera innecesaria, causando más confusión; repetición de sustantivos al por mayor cada pocas líneas y partes en donde al autor se le olvida cerrar un diálogo con el guión largo. A algunos esos errores les podrán parecer poca cosa y no les dificultará la lectura, a otros no. En fin, gustos.

Y ahora sí llegamos al gran fallo de la novela. Algo tan básico que hizo que me tomara un largo receso de su lectura (creo que fue más que un año, no lo recuerdo bien), porque me frustré lo suficiente para dejar de lado una novela. Y aquellos que me conocen, saben que eso es muy, muy raro, por muy pesada o mala que me parezca un libro.

Me refiero a los personajes. Son esteriotipados, planos, inmóviles y hay muchas incongruencias en ellos. Sí, esos personajes que debieron serme entrañables y a los que yo debí acompañar con gusto en su aventura, pero que encontré molestos e incluso odiosos. No me aportaron nada, y creo que eso es lo más trágico que tiene la novela, y sobra decir que no le tomé cariño a ninguno de ellos. Es como si cada personaje tuviera un papel que interpretar y ya está, no existe esa pequeña evolución que tanto he alabado en mis reseñas anteriores, lo que es una completa lástima porque el argumento de Génesis bien podría haber sido algo formidable incluso con sus fallos gramaticales si los personajes hubieran estado mejor construidos.

Hablaré de Kyra, a quien su hermano adora y cuya llamada marca el parteaguas de Génesis. Siendo sincera, no hay un personaje más odioso que Kyra en todo el libro. Ni siquiera los antagonistas. Es una bocazas que se las da de rebelde y antisistema que, además, actúa sin pensar solo porque la ira guía sus acciones la mayor parte de las veces. He de admitir que muchas veces deseé que alguien le diera una buena paliza para mandarla callar o al menos le enseñase moderación, pero no. Y no es que esté mal ser una rebelde antisistema y bocazas, es que también tienes que saber cuándo sí, y cuándo no, puedes comportarte como tal.

Ikai me cayó mejor, pues se me antojó un personaje más realista y menos plano, pero también tuvo sus fallos. ¿Cómo es que tiene un léxico tan elaborado si, para empezar, es hijo de dos campesinos y no sabe ni reconocer las letras que conforman su nombre? Es un prodigio como cazador y como tal sabe usar el cuchillo y seguir pistas, y en general es inteligente, pero también tiende a caer en muchos estereotipos.

Y están las interacciones con los otros personajes. Diálogos rebuscados, escenas vagas, y amistades irrompibles forjadas de escuetos diálogos y situaciones que no me convencieron para nada. Como cuando spolier Adamis dice a Kyra que haberla conocido le ha hecho darse cuenta de lo que sufren los esclavos. ¡Y un cuerno! ¿Por qué eso no se lo enseñó Arga, con quien parece tener una buena amistad y en la que SÍ confía y quien también es una esclava? Si yo hubiera sido él, el haber conocido a Kyra me habría hecho darme cuenta de lo faltos de sesera que pueden ser algunos esclavos spolier. Repeticiones como "Debo sobrevivir y/o ser valiente" pierden sentido cuando quien las dice evidentemente está arriesgando el cuello por meter una y otra vez la pata.

Pero bueno, que la interacción entre Kyra y Adamis es interesante y pudo ser tratarse con mucha profundidad para comprenderlos mejor a ambos, pero en realidad solo fue algo pasajero que tenía qué pasar para que la historia funcionara. Nos quedamos incluso con un síndrome de Estocolmo mal aplicado. Eso sí, al final Adamis está súper convencido de que sus ojos se abrieron solo por conocer a Kyra y haber sido insultado por ella spolier llegando al punto de arriesgar su vida solo porque... porque ahora los esclavos le caen bien (?) spolier. Sí, muy ideal todo, pero también forzado porque no se dan los elementos para que esto parezca natural. Ah, spolier y me olvidaba del Dios malo en turno que odia al bueno porque así tiene que ser. No hay una razón para odiarlo, simplemente lo dia. Fenomenal ¬¬spolier.

También tenemos situaciones que escapan a la lógica,pero que deben ser así para que las cosas funcionen. Por ejemplo, si los Senoca fueron esclavizados mil años atrás y deben servir a los Dioses Áureos, quienes los han limitado en todo sentido, ¿por qué permitieron que siguieran creyendo en la Madre Mar y el Padre Luna? ¿No hubiera sido más fácil erradicar su religión para asegurarse la completa sumisión del pueblo? Y si es lo que intentaro, que no lo creo, ¿cómo es que esa religión sobrevivió? Sí, entiendo que los Senoca se aferran al recuerdo del mar y lo que esto representa para ellos, pero eso no habría sido suficiente si sus amos hubieran decidido imponer un nuevo sistema teológico que sustituyera al pasado a la fuerza. Además, así los Dioses Áureos se hubiera asegurado una sumisión absoluta, sin ideas de libertad ni nada de eso. Porque si los Dioses deciden que tu lugar en este mundo es el de ser esclavo, ¿quién puede contradecir su palabra? El Deus ex machina en muchos de los momentos clave de la historia son tan irreales como que un platillo volador se estacione sobre el edificio de Forum en Wageningen University y un marcianito color naranja me salude desde él.

Y como esa hay más irregularidades, pero ya me dio pena seguir destripando el libro.



¿Lo recomiendo?
Hum... la verdad no lo sé. La premisa es interesante, pero considero que este libro no debería considerarse acabado, sino más bien un borrador. Le hace falta perfilar mejor a sus personajes y darle una revisada al estilo y a la ortografía, porque cuando te encuentras un libro que te venden en Amazon, sin importar si está autopublicado, esperas el resultado final y no un paso intermedio. Ejemplo de ello son la saga de La Flor de Jade, Anatema, Los Ángeles de la Torre y La Hora Sexta, y aunque también tienen alguno que otro error, estos no son tan importantes como los que mencioné arriba. 

viernes, 7 de octubre de 2016

Tips para estudiar en el extranjero - ¿Cuánto gastaré el primer mes?

Ahora llegamos al tema más delicado que he tocado hasta el momento. Es uno que puede causar ansiedad, incertidumbre, y no importa lo que te digan los demás porque siempre se van a equivocar porque para cada quien es una experiencia diferente. Me refiero, claro está, a las finanzas.

Olvídate de la colegiatura y del boleto de avión. Esos temas ya los toqué con anterioridad y quiero creer que fui bastante clara con ellos (si me equivoco, no dudes en contactarme para más detalles). Hablo de los gastos del día a día, desde el transporte público pasando hasta la comida y, ¿por qué no? alguno que otro viajecillo por los alrededores. 

Como siempre, mi primera recomendación es que te informes sobre la ciudad y el país en el que planeas estudiar. Siempre puedes contactar a otros estudiantes que ya están en ese lugar, y no habrá nadie mejor que ellos para darte una idea de cómo son los precios. Incluso aquí, en los Países Bajos, no es lo mismo vivir en Delft que en Amsterdam, o en Utrech y Wageningen. 

Después viene un serio examen de autoconciencia en el que debes ser muy, muy honesto contigo mismo. ¿Qué cosas estás dispuesto a sacrificar en lo que te acostumbras a ese nuevo lugar? ¿Qué lugares quieres visitar? ¿Qué es lo que podrías comer? ¿Con cuánto dinero quieres llegar a fin de mes? ¿Piensas ahorrar? Una vez hecho esto, puedes poner manos a la obra.


Dineros, dineros, dineros.
Una de las recomendaciones con la que me topé varias veces es la de hacer un presupuesto mensual y prepararte con el equivalente que gastarás antes de iniciar el curso. Puedes ver las páginas de los supermercados locales para darte una idea de los precios de los productos que ofrecen, y hacer lo mismo con el transporte público. Incluso puedes preguntar a la institución en donde planeas estudiar por más información, y generalmente siempre tendrás una respuesta por parte de ellos. Por ejemplo, en Wageningen nos dijeron que presupuestáramos 880 euros mensuales para vivir cómodamente siempre y cuando nosotros preparemos nuestra comida, y que con eso incluso podríamos viajar algunos fines de semana dentro del país o incluso fuera. Algo así podrías hacer por tu cuenta. ¿Que planeas llegar 15 días antes del inicio de clases? Si sigues esta regla, necesitarías llevar el presupuesto de medio mes para sobrevivir.


Pues bien, ¡no la sigas!


Incluso así sale caro
Vamos a ser sinceros, siempre que llegas a un nuevo lugar gastas más en lo que te acostumbras al tipo de cambio. De manera inconsciente yo comparaba el euro con el peso mexicano y me decía a mi misma que ciertas cosas no eran tan caras cuando en realidad me robaban (¡ja!). O también porque necesitas comprar más cosas para aclimatarte a tu cuarto y hacerlo tu hogar. Si conseguiste un cuarto con cama, escritorio, cortinas y armario quizá quieras invertir en una bonita alfombra, o comprarte una mesa, o un sillón, o un televisor, etc. Si tu cuarto no tiene muebles, tienes qué comprarlos. Lo mismo va si planeas invertir en una impresora para tus trabajos de la universidad, y no hablemos de los útiles para cada una de tus clases. Los cuadernos por acá son ridículamente caros.

También tienes que invertir en los productos de higiene personal, o en prendas de vestir para el nuevo clima. No sé, incluso te parezca buena idea comenzar tu propio huerto y te compres unas cuantas macetas y semillas. El punto es que siempre terminarás gastando de más.

Si, casi nadie se acuerda que necesita
una toalla hasta que sale de bañarse D:
¿Qué más es un gasto? El desplazamiento de tu nuevo hogar a la universidad, tiendas, paradas de autobús, estaciones de trenes y áreas de recreación. En los Países Bajos tenemos la opción de andar en bicicleta para ir a todos lados, y si no me creen pregúntenle al chico que todos los días viaja de ida y vuelta desde Arnhem hasta Wageningen para asistir a la Universidad, pero no siempre es así. Si tienes la opción de que el país de destino tenga buenas ciclovías y si no te desanima usar este tipo de transporte, esta es una muy buena inversión aunque al inicio puede ser cara. Las bicicletas nuevas van desde los 200 hasta los 500 euros, y las de segunda mano varían desde los 35 euros (ruega porque no le falte nada), hasta los 150 euros (o está muy bien cuidada, o también te están estafando).

Típica imagen de un joven neerlandés camino a una fiesta.
Como se puede ver, la bicicleta es su mejor compañera.

En cambio, si tu única opción es el transporte público, prepárate porque en Europa es mucho más caro que en tu país de origen. Infórmate si existe algún bono por ser estudiante o similares, y aplica tan pronto como cumplas con los requisitos porque si no, tu dinero se irá como agua. Y no estoy bromeando.

También están los días de rebaja en el súper, que generalmente son los miércoles de cada semana. Como los jueves entra la mercancía fresca, a más tardar el miércoles debe salir la que llegó la semana pasada, por lo que las tiendas suelen bajar los precios. A veces vale la pena comprar en estos días, y a veces vale la pena buscarte un súper más barato, que los llega a haber. Si vienes a Wageningen te recomiendo que visites Aldi, es baratísimo aunque no tienen una gran variedad de productos como en Jumbo o Albert Heijn.


Si, ¿pero cuánto necesito?
Como mencioné arriba, todo depende de las circunstancias. Yo traje conmigo 550 euros y con eso pude vivir bien por medio mes. Por mis compras apresuradas tengo una de las cocinas más equipadas entre los estudiantes extranjeros (nada más me falta el horno, pero ya no queda espacio). Y también pude viajar a Ámsterdam y hacer kayak por los canales de Utrecht, pero también me cuidé de no gastar de más. Y agradezco que mi beca haya llegado en tiempo, porque ya estaba llegando a números críticos y estaba a punto de solicitar la ayuda de mis señores padres para comer.
Sí, es posible darse pequeños lujos. Ayuda también conseguir amigos
del lugar, ellos saben en dónde encontrar los mejores precios.

Menos mal que trabajé y ahorré durante un año para poder costearme ese primer mes :D Mientras tanto, mi consejo es que sigas tu instinto.

PD: también toma en cuenta que, entre más dinero tengas, más fácil será para tí el gastarlo. ¡Aguas!

domingo, 25 de septiembre de 2016

Imperio de Tormentas - Reseña

Sinopsis

El camino hacia el trono solo ha comenzado para Aelin Galathynius. Lealtades se han forjado y otras se han rojo, amigos que se han perdido y otros que se han ganado, y aquellos con el don de la magia se encuentran en conflicto con aquellos que no lo poseen.

Con los reinos de Erilea fracturandose a su alrededor, los enemigos deben volverse en aliados si Aelin desea proteger a aquellos a los que ama de las garras de las fuerzas oscuras que desean apoderarse de su mundo. Mientras la guerra se cierne sobre el horizonte, su única oportunidad de salvación descansa en una búsqueda desesperada que podría marcar el final de todo lo que Aelin ama.



Antes que te animes a leer la reseña, tengo que comentar que este es el quinto libro de la serie Trono de Cristal, por lo que si no has leído los anteriores te recomiendo pasar olímpicamente de ella. Siempre procuro no hacer algún spolier sobre la trama de los libros que reseño, pero en este me será difícil ya que la sinopsis habla por sí sola.

Sin entrar en detalles, es en este libro en donde nos enteramos de qué ocurrió miles años atrás en Erilea cuando los reyes Gavin y Elena de Ardalan se enfrentaron con las fuerzas del Rey Oscuro Erawan, y porqué este despertó después de su largo sueño con afán de conquistar el mundo. Por primera vez vemos a una Elena asustada y perdida, la cual se ve obligada a tomar una difícil decisión para salvar el mundo aun a costa de las vidas de sus seres queridos. 

"Nameless is my price."

El resto de los personajes sufren varias evoluciones importantes conforme avanza la historia, ya ni hablemos de lo que eran en el primer libro. Los vemos más maduros, más desesperados, y también más llenos de determinación para salvar un mundo que a simple vista parece condenado. Es una lástima que aquí no haya aparecido Chaol, porque me habría gustado saber qué hubiera pensado de varias de las decisiones tanto de Aelin como de Dorian. 

También vemos que aquellos que aparecieron a partir del tercer libro, Heredera de Fuego, también tienen un papel importante en la historia que nos cuenta Sarah Maas. Demasiado, diría yo, dirigiéndome en especial a Manon, Lysandra, Aedion, Rowan y la reina Maeve de Doranelle. Vaya, siempre diré que Heredera de Fuego es un parteaguas entre la historia de Celaena Sardothien y Aelin Galathynius simplemente porque a partir de aquí las cosas se ponen interesantes. Ya no se trata solo de salvar Erilea y detener al cruel rey de Ardalan, sino proteger al mundo entero de la maldad de Erawan y deshacerse de una vez por todas del peligro que representan las Llaves del Wyrd. No se trata solo de recuperar un trono, sino de devolver la paz que la gente tanto ansía.



¿Qué fue lo que me gustó?
La determinación de Dorian y de Lysandra para seguir aprendiendo a dominar sus dones y convertirse en el tipo de ayuda que Aelin necesita que sean. También aprecio que las cosas se haya complicado en Terrasen, pues ya me habría parecido bastante extraño que los nobles recibieran con los brazos abiertos a la Asesina de Ardalan, y que en lugar de planear sus próximos movimientos desde el calor del hogar el grupo se hubiera visto obligado a continuar con su camino. Que sí, que hubiera sido bonito ver a Aelin entrar en Terrasen bañada de gloria, pero lo otro me parece más creíble. 

¿Y qué tal la aparición de aquellos personajes que ya creíamos olvidados? En definitiva, este libro está lleno de acción.

"I'm going to call in old debts and promises. To raise an army of assassins and thieves and exiles and commoners".


¿Qué fue lo que no me gustó?
Bueno... los que me conocen saben que no me gustan las historias de amor. Ni un poquito. Sí, si se da a la par que la historia principal es muy bonito y hasta entrañable, y puedo llegar a disfrutarlo. Pero si repentinamente se convierte en parte fundamental de la misma las cosas cambian completamente. 

No digo que yo sea un ser frío y sin corazón, pero en verdad me aburre leer sobre lo maravilloso que es amar a alguien hasta la adoración, y que por la persona indicada un mujeriego sea capaz de sentar cabeza. O volverse menos cruel. O darse cuenta de la soledad en la que ha vivido hasta ahora. Que sí, que esas cosas pueden pasar, pero a veces los libros te pintan escenas muy rosas que, si lo pasamos a la vida real, se vuelven poco creíbles.

Volviendo a lo que les decía, no me gustó que casi todos nuestros personajes principales y secundarios encuentren al amor de su vida, ese al que estaban predestinados desde su mismísimo nacimiento sin importar que hayan llegado al mundo en milenios distintos. Se me hizo chocante, y sí, acepto que es importante para muchas de las cosas que van a pasar en los libros por venir y de las que pasaron en este, pero no quedé muy convencida de que estos se hayan dado espontáneamente o porque Sarah necesitase que se amaran con locura por que sí. 

"We are our allies, Aelin? Where are our armies?"


¿Qué más puedo mencionar?
El final. Es chocante, desesperante, y te deja con ganas de más. Un final que no esperaba, porque he visto el crecimiento de Celaena Sardothien desde que seguía trabajando para el Rey de los Asesinos  en las precuelas de Trono de Cristal, pero que tiene mucho sentido después de haber comprendido el porqué de todo lo que ha hecho hasta ahora, y de lo que seguirá haciendo si se le da la oportunidad. Habiéndose ganado a pulso su fama como la mejor asesina, habiendo entrenado y luchado con los mejores asesinos del mundo, habiendo perdido a quien más amaba por la traición del hombre que la vio crecer, Celaena todavía tenía dentro de sí un gran lago de compasión que no dudaba en compartir con quien la necesitaba.

Una compasión que Aelin sigue manteniendo, y que será clave en las batallas que todavía están por venir. 

"We owe her a life debt. And more than that... It is time that we became better than our foremothers. We are all children of this land".